Santiago de las Vegas (PD) Mientras el mundo celebraba el Día Internacional de los Derechos Humanos, el 10 de diciembre, la represión contra los opositores dentro de la isla, se hizo sentir. Desde varios días antes, muchos fueron arrestados por la policía política, y otros fueron sitiados en sus viviendas.
La Sede Nacional de Partido Pro Derechos Humanos de Cuba, Afiliado a la Fundación Andrey Sajarov (PPDHC – AFAS), ubicada en calle 275 número 16024, reparto Río Verde, en el municipio Boyeros, fue sitiada por la policía política desde el miércoles 7 de diciembre hasta el domingo 11, quien prohibió entrar o salir a la vivienda.
Julio Ignacio León Pérez, miembro de ese partido opositor y quien reside en la mencionada sede, explica: "Ya desde el miércoles 7 a la 10: 15 de la mañana, estábamos rodeados por la policía política. Unos 45 minutos después, un vecino informó de un posible acto de repudio. Nos dijo que las turbas paramilitares se encontraban en un camión cerca de la vivienda. También nos hizo saber que la Seguridad del Estado convocó a miembros de las turbas, a buscar palos en una carpintería, para penetrar en la casa. Mis dos hijos y yo nos preparamos sicológicamente para lo que viniera, porque sinceramente de este régimen hay que esperar siempre lo más malo. Las amenazas de acto de repudio fueron constantes, aunque en esta ocasión no se materializaron".
Cerca de la sede nacional del PPDHC, se encuentra una célula de esta organización en la casa del opositor René Ramón González Bonelli. El acto de repudio, violento, fue en esa vivienda. González Bonelli narró los hechos: "Nos rodearon la casa el miércoles 7, sobre las 12: 30 PM. Nos encontrábamos allí mi esposa, mi hijo y yo. Sólo logró entrar a la casa, el hermano de lucha Bartolo Márquez Alcebo. El viernes a las 8 de la noche comenzamos a tocar cazuelas, y media hora después llegaron los para militares. Arrancaron los carteles con letreros antigubernamentales que tenía colocados en el frente del domicilio y tiraron pintura a las paredes. Con una segueta cortaron la cadena del candado de la reja. Al parecer tenían el objetivo de entrar a la casa. Este acto de terrorismo de Estado duró unos 45 minutos. Nos gritaban infinidad de frases obscenas. Pensé que nunca se acabaría; sinceramente no estábamos preparados para eso, no teníamos suficiente alimento para tantos días, pero después de todo, Dios está con nosotros. Muchos vecinos se acercaban de noche, por la ventana del costado, de la casa para no ser vistos por la policía política, y nos traían alimentos. Uno de ellos me trajo un candado para que reforzara mejor el frente de la vivienda. Es increíble, a pesar del miedo, las personas de buena voluntad se solidarizan con nuestra causa; siempre les estaré agradecido."
Para muchos disidentes, el Día Internacional de los Derechos Humanos, se convirtió en el Día Nacional de la Represión. Al parecer, sólo el régimen puede "celebrar" ese día. Si los que se le oponen intentan conmemorar la fecha, son tratados como criminales.
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Fotos: Rodolfo Ramírez
Las fotos muestran los carteles arrancados y las paredes sucias luego de la agresión de la turba convocada por la policía.
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