Cuba actualidad, La Habana, (PD) En la mañana del sábado 16 de junio, varias decenas de personas asistieron a la actividad convocada por Estado de Sats en la residencia de Antonio G. Rodiles, –sin ser molestadas por la policía Seguridad del Estado- en Miramar, para escuchar las intervenciones de un panel que abordó los pactos de Derechos Políticos y Civiles y Económico Sociales y Culturales firmados por el gobierno cubano en febrero de 2008.
Rodiles, como moderador, presentó a los panelistas: Elizardo Sánchez Santa Cruz, presidente de la Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, a Manuel Costa Morua, vocero del Arco Progresista y del proyecto Nuevo País, al Dr. Wilfredo Vallin, Presidente de la Asociación Jurídica Cubana y Reinaldo Escobar, periodista independiente y bloguero.
El moderador, en unas breves palabras de introducción, explicó a los presentes que la actividad se convocó para explicar los pactos de Derechos humanos, aún pendientes de ratificar por el gobierno cubano, así como la convocatoria de recogida de firmas para la "Demanda ciudadana por otra Cuba".
El Dr. Vallin explicó que la Declaración Universal de Derechos Humanos, aprobada en 1948, no es un documento vinculante, el hecho de que un estado la haya firmado no quiere decir que esté obligado atenerse a la letra y el espíritu de la declaración y menos a incorporarlo a su constitución ni leyes.
Vallin aclaró que con los pactos de derechos humanos, firmados en 1966 y que entraron en vigencia diez años después, ocurre todo lo contrario: estos sí son vinculantes, y por eso el Estado que los ratifica tiene que adecuarse al articulado contenido en ellos.
El Presidente de la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, Elizardo Sánchez, comentó la preocupación de la sociedad civil por el tema de las violaciones continuas y flagrantes por parte del Estado, y expresó satisfacción por el crecimiento de las fuerzas prodemocráticas y la discusión de un tema tan importante para la reconstrucción nacional como el respeto a los derechos humanos. Apuntó que hace 25 años no más de diez personas -en libertad- seguían el tema de las violaciones sistemáticas de losderechos humanos y hoy son miles a lo largo de todo el país.
Para Elizardo Sánchez Santa Cruz, la situación de los derechos humanos en Cuba es una de las peores del mundo. Ratificó sentirse honrado de que le hayan dado la oportunidad de estar en el panel, e hizo votos porque los temas que aborda puedan derivarse en acciones prácticas y reflejados en acciones ciudadanas concretas que deben estar dirigidas a obligar al gobierno a ratificar y cumplir los pactos.
Reinaldo Escobar explicó por qué hablar y denunciar las violaciones de derechos humanos en Cuba no es un acto retórico ni de propaganda política.
Para Manuel Cuesta Morúa, los derechos humanos descansan en las libertades fundamentales, sin el núcleo básico de esas libertades no se puede hablar de ningún derecho. Abordó en términos duros el rol de la iglesia católica como actor de la transición, pero destacó por otra parte la edición de la Declaración Universal de Derechos Humanos por la iglesia católica en Matanzas.
Referido a los procedimiento vigentes para que los pactos sean ratificados, el Dr. Vallin señaló que luego de firmarlos, el Jefe de Estado lo somete a la consideración del parlamento, luego de aprobado por esta instancia, el Presidente lo firma junto con los protocolos vinculantes, porque solo así tales derecho llegan al ciudadano; de lo contrario, los pactos se quedan en el ámbito de los estados.
Vallín, quien preside una dinámica organización de abogados que interpuso demanda ante la Ministro de Justicia para su reconocimiento, profundizó además en los retos que tienen los países totalitarios para poder cumplir los pactos.
Un elemento que el Dr. Vallin dejó muy bien explicado fue lo referido al derecho del Estado cubano de presentar reservas antes de ratificar los pactos. Estas se pueden hacer a determinados artículos, pero tienen el limitante que estas reservas nunca pueden alterar la letra y espíritu de los pactos, por tanto, las reservas no pueden cambiar la esencia de los mismos. Ejemplo de ello es que los artículos 6, 7, 8, 11, 15, 16, y 18 son inalienables e inamovibles, se pueden hacer reservas, pero existen cláusulas que las limitan.
Tanto para Escobar como para Sánchez Santa Cruz, la ratificación de los pactos serviría de hoja de ruta para la transición democrática.
Después de las intervenciones de los panelistas, se dio un encendido diálogo entre los participantes en la reunión. Hubo consenso en los presentes acerca de lo expresado por Cuesta Morua de que la firma de los pactos en 2008 fue el acto de un régimen que buscaba una imagen presentable, mas potable, pero que transcurridos tres años de aquel hecho, la economía es un desastre, nada funciona, se afianza y extiende aceleradamente la crisis existencial y de valores que destruye como un cáncer el tejido de la sociedad cubana, y por eso se justifica la iniciativa de la "Demanda ciudadana por otra Cuba", promovida por la sociedad civil emergente dirigida a la ratificación y respeto de los pactos de derechos humanos.
La iniciativa ha sido apoyada por cientos de políticos e intelectuales cubanos dentro de la isla y el exilio.
Según los organizadores, estuvieron invitados a participar en el panel y declinaron la invitación el doctor Oscar Elías Biscet premiado por el Congreso de los Estados Unidos con el premio de la libertad y Oswaldo Paya, premiado por la Unión Europea con el Premio Sajarov de Derechos Humanos.
Esta información se confeccionó con reportes de Julio Aleaga Pesant, Osmar Laffita y Odelin Alfonso.
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Fotos: Aleaga Pesant, Odelin Alfonso, Osmar Laffita
