Economía

2017, un año de incertidumbre para el pueblo cubano

Cidra, Matanzas, Oscar Sánchez, (PD) Los cubanos afrontan con mucha incertidumbre el recién iniciado año 2017 debido a nuevos y viejos obstáculos que afectan a la economía nacional. Sus preocupaciones están más que justificadas, ya que en 2016 decreció el Producto Interno Bruto (PIB) en un 0,9% y el costo de la vida en la Isla se ha elevado.

La causa de este retroceso se focaliza en el descenso en los ingresos de las exportaciones por la disminución de los precios de rubros esenciales, así como por afectaciones en las relaciones de cooperación con otros países.

Esto se constató durante las sesiones de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) celebradas el pasado mes de diciembre.

Amplios sectores de la población ven en peligro la realización de muchos de sus sueños personales, familiares y laborales, toda vez que existen tensiones financieras que podrían agravarse en un futuro inmediato.

El mandatario Raúl Castro anunció que al país no le ha sido posible superar la situación que atraviesa en los atrasos de los pagos corrientes a los proveedores.

Resultará casi imposible que la economía crezca un 2% en 2017, como se ha propuesto el gobierno. Para lograrlo, se deberán garantizar las exportaciones y su cobro oportuno, incrementar la producción nacional que sustituye importaciones y reducir gastos no imprescindibles. Asimismo, será necesario usar eficiente y racionalmente los escasos recursos disponibles.

Uno de los factores que ha influido en la desaceleración de la economía lo constituyen los obstáculos que ha impuesto el gobierno a las inversiones extranjeras. A incentivar y potenciar estas últimas ha llamado con urgencia el dictador cubano.

Es tan grande la crisis que enfrenta la nación, que Esteban Lazo Hernández, presidente del órgano legislativo, ha dicho, que deben identificarse los problemas subjetivos que dañan la economía y adoptarse, “medidas severas” contra los responsables.

Aunque según el oficialismo, la producción agrícola reacciona positivamente, la industria alimentaria tiene limitaciones para dar respuestas adecuadas a tales incrementos. Esto aumenta las importaciones que debe realizar el estado para garantizar la alimentación.

Ante la profundización de la crisis económica, los trabajadores del incipiente sector privado, ven mucho más lejano el día en que puedan contar con un mercado mayorista para adquirir insumos a precios moderados.

En este panorama lo más grave de todo ha sido la abrupta caída de las importaciones de combustible procedentes de Venezuela. Estas se redujeron en un 50%. De no cambiar esta situación o de agudizarse, se verían aún más afectados la generación de energía eléctrica, el transporte y la economía en general.

Por estas razones, la población deberá volver a vivir un periodo especial en su fase más crítica, máxime cuando el próximo inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump ha expresado que revisará los acuerdos adoptados entre Raúl Castro y Barak Obama que le dieron un poco de oxígeno a la economía de Cuba.

El escenario se complica porque con la decisión de Estados Unidos de eliminar la política ‘pies secos-pies mojados, miles de cubanos no podrán emigrar al vecino país y dar salida por esta válvula de escape a la olla de presión que es hoy la isla caribeña.

Todas estas dificultades acrecientan la incertidumbre del pueblo que no avizora una pronta solución a los añejos problemas existentes en el transporte público, la alimentación, los salarios, la construcción de viviendas y la adquisición de medicamentos, entre otros.
primaveradigital2011@gmail.com; Oscar Sánchez Madan

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