Editoriales, Opinión

Atmósfera ambivalente de recelo y resentimiento en el seno de la élite castrista

La Habana, Cuba, Redacción, (PD) La reciente y para muchos por acá, no esclarecida del todo, muerte de Fidel A. Castro Díaz Balart, mayor entre los hijos del difunto ex dictador Fidel Castro. Quién contó en su perjuicio llevar un apellido materno de connotación negativa para el clan Castro. Castro Díaz Balart, era el más calificado entre los miembros del clan, esto si fuere considerado como parte de este clan. A esto se suman pasados incidentes que involucraron a la viuda del ex dictador, Dalia Soto del Valle. Se trata, de que podría ser desplazada del espacio que ocupó en el llamado Punto Cero donde residió con su finado cónyuge. Otro punto es el destino que correrá la herencia oculta del finado ex dictador, que según algunos, supera con creces a la fortuna que detenta el actual dictador presidente y sus deudos. A esto, agréguense, las incidencias vinculadas con el fraudulento proceso electoral en ciernes. Toda esta serie de incidentes y otros mejor enmascarados, han puesto sobre el tapete, una atmósfera ambivalente de resentimientos, recelos y pugnas en el seno de la élite de poder castrista.

Por supuesto, en todo este turbio entramado no parecen haber para nada, componentes ideológicos o políticos. Se trata solamente de intereses materiales. Recientemente, Olga Salanueva, la esposa de René Gonzáles, uno de los cinco espías de la Red Avispa, protestó por no haber sido estos seleccionados para ser elegidos como diputados en el fraude electoral en desarrollo. Más adelante desde fuentes habilitadas in situ, pudo saberse que Gerardo Hernández Nordelo, fue propuesto desde el habanero Reparto Martí, donde nunca ha residido y donde nadie le conoce.

Los más recientes incidentes en la cúpula de gobierno, ponen en claro que esta, ya no parece ser tan hermética como en tiempos del felizmente difunto ex dictador. Las filtraciones se han hecho inevitables y destapan que es cada vez más notoria, la sorda guerra interna en el seno del único partido comunista, de cara a la sucesión.

Personas ajenas al interés popular, rechazadas por consenso compartido y a fin de cuentas, casi desconocidas, son seleccionadas para completar la plantilla de diputados en la cámara de marionetas que es en esencia la nominada Asamblea Nacional del Poder Popular. La cabeza en la oficialista Confederación de Trabajadores de Cuba, (CTC) el Sr. Ulises Guilarte de Nacimiento, resultó nominado desde Guanabacoa, donde nunca ha residido y donde nadie le conoce. Por otra parte, el Sr. Guilarte no ha hecho cosa alguna hasta el presente, en beneficio de los trabajadores a quienes se dice representa. Su cercanía y afinidad con el actual dictador presidente Raúl Castro, le han conferido el espacio político que dispone y además, una suntuosa mansión en el espacio del privilegio, ubicado en el capitalino reparto Miramar.

Sobre la queja por los cinco espías y que hayan salido a flote los desacuerdos sobre Punto Cero, son eventos poco usuales. Quejarse nunca marcó pauta para gente del servicio del régimen. Que salgan a la palestra las suciedades emergentes de Punto Cero, tampoco. Entonces, algo sucede en las altas esferas del confort del castro fascismo. ¡Algo hiede!
primaveradigital2011@gmail.com; Redacción Habana

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