Religión, Sociedad

¿Cómo vendrá este año?

El Vedado, La Habana, Manuel Morejón, (PD) Un águila sabe cuándo una tormenta se acerca mucho antes de que empiece. Volará a un sitio alto para esperar los vientos que vendrán. Cuando empieza la tormenta, coloca sus alas de forma tal que el viento las agarre y le lleve. Así, mientras la tormenta hace destrozos, el águila vuela por encima de ella.

El águila no se escapa de la tormenta, sino que la usa: aprovecha los vientos que trae para volar más alto.

Cuando las tormentas de la vida nos vienen – y todos nosotros vamos a pasar por ello – podemos levantarnos por encima de ellas, poniendo nuestras mentes y nuestra fe en Dios.

Las tormentas no tienen que pasar sobre nosotros. Podemos dejar que el poder de Dios nos levante por encima de ellas. Dios nos permite ir con el viento de la tormenta que trae enfermedades, escasez, tragedias.

Podemos volar sobre la tormenta. Los pesos de la vida no son los que nos llevan hacia abajo, sino la forma como los manejamos.

Al inicio de cada año, la mayoría de los cubanos seguidores de diferentes religiones oyen lo que desean oír de boca de aquellos que viven de su ingenuidad.

Muchos cubanos se preguntan cómo vendrá este año.

El pasado diciembre, en un discurso ante la Asamblea Nacional, el General- Presidente, refiriéndose a la economía del país dijo que “hay que apretarse los cinturones”. Aún más.

Eso es lo que nos espera a los cubanos este año.

Cuando las personas no pueden satisfacer varias de sus necesidades básicas, como los alimentos, el agua potable, el techo, la sanidad, y el cuidado de la salud, están en estado de extrema pobreza.

El Banco Mundial define como personas en extrema pobreza a las que viven con menos de 1.25 dólares al día.

La economía de un país es la que establece el nivel de vida de un pueblo.

Si el costo de la vida en Cuba es alto y el salario promedio diario está por debajo de 1,25 dólares, se puede considerar que la mayoría de los cubanos vive en extrema pobreza.

Solo Dios puede consolarnos en los tiempos duros que vienen.

Dice en Isaías 40:29-31: “Jehová da esfuerzo al cansado y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen; más los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas, levantarán alas como las águilas, correrán y no se cansarán, caminarán y no se fatigarán.” (Isaías 40:29-31)

Los demás capítulos del libro de Isaías hablan de la majestad de Dios, quien viene a gobernar la tierra y juzgar a todas las personas. Pero en vez de asustar a la gente con el juicio inminente, Isaías los consuela.

El capítulo 40 se refiere a la restauración después del exilio. Dice que Ciro es el instrumento de la liberación de los judíos de Babilonia y anuncia que “Jehová volverá a reunir a Israel y Judá y los restaurará a su gloria”, y que Babilonia, la encarnación del mal,
“será destruida y terminará la persecución del pueblo de Dios.”

Si no hay quién nos quite la tormenta de encima, lo mejor es volar sobre ella, con la fe puesta en Dios.
alianzacristiana777@gmail.com; Manuel A. Morejón

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