Sociedad

Con VIH, desalojados y abandonados a su suerte

Güira de Melena, Artemisa, Jorge Bello, (PD) Una pareja enferma con VIH y su niño fueron desalojados del lugar que habitaban y dejados a merced de su suerte.

Maribel Carmenate Rodríguez, natural de Camagüey, y su esposo, Bienvenido Morabal Baños, ambos residentes en el municipio Güira de Melena, Artemisa, desde el año 2015 estaban viviendo en un local perteneciente a la Empresa Municipal de Servicios Comunales que se encontraba ubicado de un vertedero de basura.

Aunque las condiciones higiénico-sanitarias eran desfavorables, era el único sitio que tenían para guarecerse.

Fueron desalojados por fuerzas policiales de conjunto con funcionarios de Servicios Comunales, con el objetivo de ceder el local a un pequeño agricultor que había solicitado esa parcela al gobierno municipal.

Maribel Carmenate narró lo siguiente: “Hace más de dos años que vivíamos en un lugar que era un medio básico de la Dirección de Comunales y el mismo era utilizado como vertedero donde depositaban parte de los desechos sólidos que recogían en el municipio, pero, era el único lugar que nosotros teníamos para vivir. Mi esposo y yo somos portadores de SIDA desde hace cuatro años y en el 2015 se nos permitió alojarnos allí cuando mi marido era trabajador de esa entidad, era recolector en un camión de basura, trabajo que tuvo que abandonar por motivos de salud. “A partir de que mi esposo dejó el trabajo en Comunales, venían amenazándonos con sacarnos de allí, siempre ponían una razón diferente para sacarnos hasta que lo hicieron, para dárselo a un guajiro con dinero. Hemos solicitado en todas las instancias del Gobierno, Partido y Vivienda para ver en la medida de lo posible cómo podemos resolver esta situación y nos cedan algún local deshabitado de los varios que hay actualmente cerrados en Güira y en cada uno de los lugares se nos da la misma perorata. También fuimos a la Dirección de Salud Pública para el problema de los medicamentos y los retro-virales y todo ha sido en vano. Ni los medicamentos hemos podido resolver”.

En la actualidad, esta familia vive con una pariente de Bienvenido que les dio albergue provisional en un pequeño cuartico en el fondo del patio, lugar que no reúne las condiciones apropiadas para ser habitado por alguien que presente un cuadro clínico como el de estas personas.

Ambos, para poder subsistir, trabajan con empleadores privados en labores agrícolas.

Para comprar los alimentos, no poseen libreta de abastecimiento, lo que agrava aún más su situación.

En Cuba, personas con este tipo de enfermedad, son muchas las que están desprotegidas: subsisten en condiciones deplorables y marginados.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Jorge Bello; móvil +53 53353648
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

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