Editoriales, Opinión

Cosméticos de apariencia y fraudulentos por conveniencia

La Habana, Cuba, Redacción Habana, (PD) El régimen militar castrista se apresta a sobrevivir su incompetencia e impopularidad. Para ello, ya crea la ilusión de que hará cambios que nunca serán tales. Lo tienen todo pensado, porque para batir con éxito a la oposición pacífica interna cubana, está creado un entramado que han logrado hacer más eficiente, fuera que dentro de Cuba.

Para esto se ha creado el espejismo de que cambios hacia la democracia, la libertad y los derechos para todos son posibles a partir de elecciones controladas por el régimen militar castrista y esto es una falsedad total.

Lograr que delegados pro democráticos sean elegidos en las circunscripciones del Poder Popular y que estos inicien un largo, tortuoso y exitoso camino hacia la Asamblea Nacional, bajo la actual constitución, es un plan fantasioso e inviable frente a los paradigmas totalitarios impuestos.

Ni estrategias, ni tácticas, ni planes de ninguna índole, ni esfuerzos por llegar a la población, ni presupuestos, lograrán nunca romper el cerco tendido alrededor del electorado, que es decir, el pueblo de a pie.

Se trata de un cerco estructural, legal, enajenante y totalizador. En fin, el totalitarismo como ha sido concebido y afirmado en el siglo XX por sus figuras icónicas, Vladimir Lenin, Adolf Hitler, Benito Mussolini y Iosif Stalin y reeditado para nuestros tiempos por el felizmente difunto ex dictador Fidel Castro y sus seguidores de la Izquierda Reptil, del socialismo del siglo XXI, etc., no ha logrado ser rebasado por el esfuerzo único de ninguno entre los pueblos sufrientes de tales pesadillas.

Sin el puño militar de hierro que aplastó a Hitler y Mussolini, no se hubiera materializado como se materializó, el fin de ambas pesadillas. Ambos dictadores, hubieran muerto en sus camas. Luego de haber degustado los mejores vinos y tabacos enviados por alguien afín desde La Habana. Por supuesto, en las décadas de los sesenta o los setenta del pasado siglo XX.

Los cambios posibles bajo estas pesadillas, si es que se hace realidad en algún momento un cambio, serán como los experimentados en la antigua Unión Soviética, en que las reelecciones seguidas de Vladimir Putin, resultan alentadoras a los Evo Morales, los Maduro, los Correa y el resto de la Izquierda reptil inspirada en los Castro de este contorno y en una ausencia total de verdadera democracia, libertad y derechos para todos.

En la actualidad, la organización más radical de oposición a la dictadura, es una organización femenina, el Movimiento Damas de Blanco. Los esfuerzos del sicariato represor castrista dentro de Cuba, están centrados en desarticular esta organización y todo parece indicar que estos esfuerzos son más exitosos fuera, que dentro de Cuba.

Las asonadas dominicales y el ejemplo de estas valientes y dignas mujeres, calan con más profundidad en la gente que el más reciente fraude electoral y los próximos que vendrán. Por acá, nadie, casi nadie o muy pocos creen en elecciones controladas por el régimen. Por ello es, que se hacen los esfuerzos e intentonas más recientes por destruir desde dentro a este movimiento.

Los cambios promovidos falsamente por el régimen militar castrista, son en esencia cosméticos de apariencia y fraudulentos por conveniencia. Nada más.
primaveradigital2011@gmail.com; Redacción Habana

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