Sociedad

Cuando llegó el sombrero, ya no había cabeza

Pinar del Rio, La Coloma, Dagoberto Martínez, (PD) En el Hospital Pediátrico de la capital de Pinar del Río, falleció el niño de 5 años Eriel Valdés Madera, vecino del Km. 22 de la Carretera de La Coloma, quien padecía de leucemia.

Estuvo ingresado un mes en cuidados especiales. Su precaria salud se fue deteriorando por varios factores ajenos a la voluntad de su familia, entre ellos, la mala alimentación y la pésima situación que presentaba su vivienda.

Sus padres reclamaron a todas las instancias, pero todo quedó en promesas nunca cumplidas, por parte de los organismos del Estado.

Los funcionarios del gobierno les manifestaron en reiteradas ocasiones que su vivienda ya estaba en fase de terminación en el Reparto Calero, pero realmente nunca comenzó su construcción.

En entrevista dada al periódico Guerrillero, el órgano provincial de prensa, Ernesto Barreto Castillo, presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular, el día 15 de marzo de este año, informó que al cierre del 2016 la provincia utilizó en el programa de la vivienda, 19,8 millones de pesos del presupuesto del Estado, y que en ese año se terminaron 488 viviendas y se iniciaron 199 más; así como que los subsidios ascendieron a 200 millones de pesos y permitieron concluir 2406 viviendas por este concepto, y ahora se encuentran 978 en ejecución.

Dos meses después de haber fallecido el niño Eriel Valdés se le otorgó la anhelada vivienda a su familia, en uno de los repartos de la capital pinareña, pero no han podido habitarla, por la cantidad de problemas constructivos que presenta.

La casa fue hecha por una brigada de la Empresa Constructora de Pinar del Río, pero se dio por terminada llena de deficiencias: problemas eléctricos, tupiciones en los tragantes, etc.

La señora Dianoris Valdés, explicó que lleva más de dos meses tratando de resolver los problemas de su nueva vivienda y que todas las gestiones han sido en vano. Se ha dirigido –incluso- hasta al jefe de la brigada que estaba a cargo de la ejecución de la casa, pero en vez de ver soluciones, solo hay promesas.

Para más desgracia, la niña mayor, de 14 años, con retraso mental, en los días en que Dianoris, cuidaba de su hijo grave en el Hospital Pediátrico, quedó embarazada. No se le pudo interrumpir el embarazo, porque hubiera sido riesgoso para su salud. Dianoris no quiso hacer la denuncia en la Unidad de la PNR y se niega a hablar de la situación.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Dagoberto Martínez; móvil: +53 048794454
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

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