Periodismo, Política

El doble rasero de la prensa castrista

Cidra, Matanzas, Oscar Sánchez, (PD) Los comunicadores oficialistas cubanos usan dos varas para medir los acontecimientos. Pero A veces, ni siquiera los miden. Muchos sucesos, para ellos no existen.

Estos periodistas no pueden ejercer su derecho a informar con libertad, porque son controlados por el Partido Comunista, “la fuerza superior de la sociedad”, según la Constitución de 1976. Esa es una de las razones por las que según los medios estatales de prensa, los disidentes y los integrantes del sector privado son seres absolutamente malos y los denominados revolucionarios, excepcionalmente buenos.

Quien no lo crea que indague para que observe o escuche como a los disidentes se les llama apátridas, mercenarios, soplones y a los cuentapropistas, ladrones y abusadores. Sin embargo, de personas sacrificadas y honestas se califica a los partidarios de ese engendro diabólico conocido como revolución, que se vale de sus supuestos logros sociales para esconder crímenes de lesa humanidad como el exterminio de opositores.

El doble rasero de la prensa oficialista cubana queda mejor evidenciado en la forma en que por conveniencias, esta se acerca o se aleja de los hechos noticiosos. Si un acontecimiento perjudica la integridad moral de un ciudadano se publica con facilidad. Si se trata del prestigio de un funcionario o del régimen, silencio.

El pasado 23 de marzo el semanario matancero Girón informó que en la Causa 5 de 2017, el Tribunal Municipal Popular de Jagüey Grande, sancionó a cuatro años de privación de libertad por los supuestos delitos de hurto y atentado al cuentapropista Alcides Leordanis Mustelier Bolívar, vecino de la finca Sofía, en Jovellanos, provincia Matanzas.

Según el rotativo el sancionado que hasta ese momento, mantenía buena conducta, por lo que no tenía antecedentes penales, se apropió de noventa libras de naranjas dulces, equivalentes a 135 pesos CUP (moneda nacional, MN), el 25 de octubre de 2016 en la Granja 3, de la Empresa de Cítricos Victoria de Girón de Jagüey Grande. Cuando un agente de seguridad lo sorprendió, el susodicho sacó un machete para resistirse al arresto aunque no hirió al guardia ni a otros custodios que le detuvieron.

Como puede observarse, el semanario oficialista publicó esta información sobre un trabajador que robó y causó un daño mínimo a una empresa estatal.

Durante el pasado verano, los residentes en esta provincia conocieron el escándalo de corrupción en el que está vinculado el coronel Sanabria, ex jefe de logística de la Delegación Provincial del Ministerio del Interior (MININT) en Matanzas.

El antes citado coronel fue arrestado. Fuentes oficiales comentan en privado que manejaba altas sumas de dinero producto de muchas operaciones ilegales. Al respecto, los comunicadores oficialistas callan. Sus capataces del Partido Comunista no les han permitido informar que un veterano miembro de esa organización política, engañaba al estado y se burlaba del pueblo trabajador.

Esta actitud de los comunicadores estatales no sorprende. Los cubanos sabemos que ellos no son periodistas, sino patéticos voceros de un régimen que teme a la libertad de prensa. Por eso obliga a sus servidores en los medios oficiales a disimular cuando es conveniente y a proyectar un doble rasero a la hora de divulgar la información.
primaveradigital2011@gmail.com; Oscar Sánchez

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*