Sociedad

El infortunado presente de los antiguos Vanguardias Nacionales

El Vedado, La Habana, Manuel Morejón (PD) Desde hace décadas, la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) galardona con el título de “Vanguardia Nacional” tanto a trabajadores individuales como a colectivos laborales que cumplan de forma sobresaliente los indicadores de la Emulación Socialista. Para ello, la CTC tiene en cuenta el sobre cumplimiento de la jornada laboral y la participación en los trabajos voluntarios y las movilizaciones políticas, lo que incluye la integración en las Brigadas de Respuesta Rápida y responder a cuanta convocatoria haga el régimen. Hoy, muchos antiguos vanguardias nacionales, en su vejez, viven en condiciones lastimosas.

Diana Bernáldez, de 67años, jubilada de GEOCUBA, una institución bajo el control del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), actualmente, para sobrevivir, tiene que dedicarse a la recolección de materias primas. Pese a su precario estado de salud, recolecta latas de cervezas que vende a 8 pesos el kilogramo. Las ganancias apenas le alcanzan para satisfacer sus necesidades básicas.

Bernáldez fue jubilada bajo la ley antigua, con una pensión de 240 pesos (el equivalente a unos 10 dólares). A pesar de su historial revolucionario y de haber sido vanguardia nacional, ha sido desechada. Se siente defraudada por el proceso al cual entregó buena parte de su vida.

Douglas Maceda, de 72 años, también fue vanguardia nacional. Fue cocinero naval desde el año 1966 hasta el mes de octubre de 2010, cuando pasó a retiro forzoso a causa de un accidente de trabajo donde pudo haber perdido la vida y por el que no ha sido indemnizado.

Maceda se enorgullecía de ostentar una trayectoria rica en méritos revolucionarios. Fue fundador de las Milicias Nacionales Revolucionarias y de la Asociación de Jóvenes Rebeldes, la organización que se convertiría en la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC). Permaneció 44 días detenido en el Canal de Panamá cuando el incidente del buque Imías. Cumplió misiones internacionalistas en Angola y Etiopía.

Pero a Maceda de nada le ha servido toda una vida dedicada al servicio de la Revolución. Después del accidente que le costó un retiro forzoso, solamente le ha quedado una pensión de 300 pesos (unos 12 dólares), con la cual subsiste y mantiene a su esposa, de precaria salud.

Recientemente, “por cumplir de forma sobresaliente los indicadores de la Emulación Socialista”, según reportó Radio Rebelde, afamados grupos musicales se hicieron acreedores del Certificado y la Bandera de Vanguardia Nacional de la Emulación en el Sindicato de la Cultura. En La Habana, alcanzaron ese galardón, la orquesta Anacaona, Los Van Van, David Calzado y la Charanga Habanero, Pupi Pedroso y Los que Son Son, Yumurí y sus Hermanos, Elito Revé y su Charangón, David Blanco y su grupo, Manolito Simonet y su Trabuco y Adalberto Álvarez y su Son. Además, resultaron Vanguardias Nacionales de la Emulación: el Septeto Santiaguero, Cándido Fabré y la Original de Manzanillo, así como la Orquesta Palmares, de Ciego de Ávila.

La CTC debiera informar por qué esos afamados colectivos reciben estímulos y por qué no los reciben los demás Vanguardias Nacionales. ¿Será porque no reportan divisas al gobierno?
alianzacristiana777@gmail.com; Manuel A. Morejón

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