Periodismo, Política

El llamado de Miguel Díaz Canel

Cidra, Matanzas, Oscar Sánchez, (PD) Al clausurar la XV edición del Congreso Pedagogía 2017, el pasado viernes 3 de febrero, en La Habana, el vicepresidente Miguel Díaz Canel Bermúdez, llamó a los educadores a desarrollar en las aulas “una conciencia crítica que anteponga la realidad a la mentira”.

No será fácil para los maestros cumplir esta noble y humana tarea en una nación amordazada por un sistema político que durante 58 años ha estimulado la doble moral.

El principio “dentro de la revolución todo; fuera de la revolución, nada”, impuesto por los comunistas, impide que la población logre expresarse con libertad y por consiguiente, desarrolle esa conciencia crítica a que se refiere el posible sucesor del general Raúl Castro.

Para lograr esto, se requeriría lograr que las universidades, los espacios en donde se gradúan nuestros profesores, dejen de ser solo para “revolucionarios”. Son estos últimos quienes liderados por testarudos generales y comandantes, coartan nuestra libertad de expresión, mientras obligan a creer y decir que vivimos en el paraíso.

Si se antepusiera la realidad a la mentira, como ha instado Díaz Canel, los cubanos al fin tendríamos la posibilidad de conocer la verdad sobre la misteriosa muerte del comandante Camilo Cienfuegos, ocurrida en 1959. El pueblo no ha creído en las afirmaciones de los dirigentes del régimen sobre que murió por causa de un accidente de aviación. Cienfuegos se había convertido en el más popular líder de la revolución comandada por Fidel Castro.

Tal vez en ese nuevo escenario en que la verdad logra vencer a la mentira, el gobierno reconozca que en Cuba se incumple el principio constitucional que expresa que todos los ciudadanos son iguales ante la ley. Esto se viola cuando se insulta, golpea y encarcela a cualquier ciudadano, por el simple hecho de no comulgar con la ideología oficial.

Nadie debe olvidar que en Cuba existen dos realidades, la de los barrigas llenas del Partido Comunista y la de los de a pie de los barrios pobres, víctimas de un apartheid político, económico, social y cultural que les asfixia.

Si la realidad que Díaz Canel quiere anteponer a la mentira es la que enfrentan estos últimos. ¡Bienvenida sea!

Es hora de que se conozca hasta en el más alejado rincón del mundo, el verdadero rostro de Cuba, el cual refleja a artistas e intelectuales reprimidos y encarcelados como el artista independiente Danilo Maldonado, afrodescendientes discriminados y marginados, prisioneros políticos torturados, periodistas independientes y disidentes vigilados y acosados y estudiantes, obreros y campesinos desinformados y manipulados por el oficialismo.

En tal escenario y no en ningún otro es más que oportuno el llamado del vicepresidente Díaz Canel, que esperamos no sufra una miopía emergente en el momento de examinar la realidad cubana junto a los sacrificados pedagogos.
primaveradigital2011@gmail.com; Oscar Sánchez

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