Política

El meollo del asunto es que se elimine el beneficio Parole

Cerro, la Habana: Rogelio Travieso, (PD) Por largo tiempo, de manera cansona, con la intención de trasladar la culpa en otra dirección, y que no se detecte al verdadero culpable, una dictadura de casi seis décadas, que niega los derechos económicos, políticos y sociales de los nacionales a través de una Constitución excluyente, ha denunciado y exigido la derogación de la Ley de Ajuste Cubano y la política de pies secos, pies mojados.

No es un secreto que al régimen, en los últimos tiempos, lo menos que le preocupa es la suerte que corran quienes abandonan la Isla rumbo a Estados Unidos. Antes de 1994 sí se interesaban y perseguían a los que se fugaban del país. Luego, en ocasiones, se hacían los de la vista gorda.

En las últimas décadas, dada la crítica situación económica, mucho interesa al régimen lo que les puedan aportar después que huyen y se establecen en el país del norte. ¡Matan dos pájaros de un tiro! Se quitan de encima a un descontento y después, ingresa dólares a sus arcas con la remesa que envía a los familiares que quedaron en la isla, sumidos en la miseria.

El verdadero interés del régimen era que fuera eliminado el parole que concedía el gobierno norteamericano a los médicos cubanos que cumplían misiones en otros países. Médicos estos que son descaradamente explotados, ya que el Estado cubano se apropia de la mayor parte del dinero que pagan los países por el servicio prestado por los que cumplen este tipo de misiones.

Los trabajadores de la salud, en algunos de estos países, corren peligros y exponen sus vidas en ocasiones, pues son ubicados en lugares inhóspitos donde los de otras nacionalidades se niegan a ir a prestar sus servicios.

Luego del 17 de diciembre de 2014, la administración Obama favoreció en varios asuntos al régimen cubano. ¿En algo mejoro la vida de los cubanos de a pie en aspectos como el respeto de los derechos humanos? Nada, todo continuó similar o peor que antes del acercamiento entre los dos gobiernos.

No hemos mejorado, ni mejoraremos. Pero tampoco podrán continuar confundiendo y engañando. El pueblo cubano está consciente de que el presidente Obama hizo todo lo posible por restarle efectividad al embargo y los resultados se han visto a las claras: más dinero para el régimen, aunque el pueblo no mejore en nada. Pero el régimen quiere más y más sin dar algo a cambio, sin ceder ni un ápice en su control dictatorial, que aspiran se mantenga de por vida.

Muchos hoy están conscientes que la política que adopte Estados Unidos hacia Cuba, será seguida por la Unión Europea y el resto del mundo.

Los de a pie continuaremos siendo discriminados. Lo que a los mandantes de un régimen de casi seis décadas les importa verdaderamente, son sus privilegios. Gobiernan a espaldas a los que obedecen, violando sus derechos reconocidos universalmente.

Veremos si de ahora en lo adelante, logran reacomodo los que ya no pueden marcharse, si no pasan a las filas de los simuladores de la unanimidad que aplauden a los que han secuestrado la Patria que pertenece a todos los nacidos en esta tierra y no a una casta ínfima, que actúan como dueños y malos administradores de todo el archipiélago cubano.

A Cuba nos la arrebataron durante estos 58 años. El adoctrinamiento impartido a tres generaciones de cubanos solo ha servido para que esos adoctrinados confundan a líderes, Patria, Revolución y Socialismo, como si fuesen la misma cosa. Una imposición que ha proporcionado que muchos cubanos prefieran marcharse del país, antes que continuar con esa simulación asfixiante.

El socialismo cubano demostró ser un fracaso. Por qué insisten en obligar a los cubanos a practicar la fracasada ideología del socialismo y el comunismo.

En los últimos diez años, más de ocho mil médicos y trabajadores de la salud se acogieron al parole para ser aceptados en los Estados Unidos.

Que se acabara el programa parole para los profesionales de la salud era el verdadero interés del régimen en su cantaleta contra la Ley de Ajuste Cubano, a la que calificaba de “ley asesina”.

¿Acaso no es alarmante que en solo diez años, más de ocho mil hombres nuevos, médicos adoctrinados por la Revolución, se cansaron, no simularon más y se marcharon?

Si los Estados Unidos emplean una política hostil, el régimen intenta involucrar a todos y hacer una campaña a su favor. Y si intentan un acercamiento, también desatan otra campaña.

¡Se vive de campaña en campaña!

Con los pies secos, pies mojados, el régimen quería caldo, pero no tantas tazas. En realidad, los que no quería que se fugaran eran los profesionales de la salud.
rogeliot@nauta.cu; Rogelio Travieso
*Partido Liberales de Cuba

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