Cultura

El oficio de actor, praxis criterios, Gerardo Riverón

Miami, USA, Waldo González, (PD) Hoy continúo esta reciente sección en la web teatroenmiami.com, con una entrevista ‘monologada’ con el destacado actor cubano de teatro y TV Gerardo Riverón, quien primero en Cuba y desde décadas atrás en Miami, ha descollado, demostrando su profesionalidad y praxis, como su proverbial modestia.

Para ello, me valgo de sus respuestas a una entrevista mía, publicada tiempo atrás en mi columna de esta destacada web, merecedora de un lauro en Yahoo años atrás.

“La actuación es algo innato en mí, desde que tengo uso y razón. Yo de niño vivía en el campo cerca de Placetas, provincia de Villa Clara. Ni siquiera conocía la TV, en mi casa solo había un radio donde mi madre oía a los programas del gran humorista Leopoldo Fernández (Tres Patines y Pototo), el de Clavelito, como programas de música campesina y las novelas. Todo eso provocaba en mí gran interés y fascinación. Creo que a partir de ahí empecé a soñar con ser actor, y todas las tarde mi hermana y yo nos subíamos a una lomita que quedaba cerca de la casa y creábamos nuestro propio programa de radio, donde hacíamos cuentos, escenas y cantábamos. Era un juego que me divertía mucho y me hacía soñar.

«Cuando cumplí los once años, mis padres se mudaron para La Habana y, a partir de ahí, empecé a conocer más este mundo, descubrí el teatro, el cine y la TV. Fue entonces cuando me incorporé a grupos aficionados y empecé a dar clases de actuación. También me gustaba cantar, pero desistí cuando quise dar clases de canto y el profesor, agobiado con mi desafinación, me dijo un día de forma casi grosera: «Joven, dedíquese a otra cosa, usted no canta: usted berrea».

«Estuve por años tomando clases y trabajando como aficionado en diferentes lugares, hasta que fui llamado al Servicio Militar Obligatorio, donde permanecí tres años ganando siete pesos al mes. Allí me relacioné con la Casa de la Cultura local y dirigí obras de teatro y eventos culturales. Escribí, actué y dirigí la obra de teatro La Indiscreción, con la que merecí un premio en un concurso de teatro de las FAR. Esto me sirvió para conocer a Virginia Grutter, una costarricense que dirigía el Conjunto Dramático de Pinar del Río, adonde fui a trabajar una vez terminado el Servicio. En Pinar del Rio solo estuve un año, de ahí pase al Instituto Cubano de Radio y Televisión (ICRT), por medio de una convocatoria que hicieron buscando nuevos talentos.»

Después de un curso de preparación de seis meses, me contrataron en el ICRT y empecé a trabajar en toda la programación de radio y TV, Teatro-ICR, Cuentos, Horizontes, Grandes Novelas, Teatro testimonio, Aventuras, etc., alternando con las novelas de radio.

«Fueron años de mucho trabajo y aprendizaje, con directores como Roberto Garriga, Carlos Piñeiro, Vázquez Gallo, Loly Buján, Marcos Miranda, Severino Puentes, Abel Ponce, Pedro Álvarez y Jorge Ramón. Asimismo, actores como Enrique Santisteban, Reinaldo Miravalles, María de los Ángeles Santana, Ana Lasalle, Margarita Balboa, Consuelo Vidal, Raquel Revuelta, Aurora Pita y otros. Sería imposible nombrar a todos los que, de una u otra manera, me guiaron y me enseñaron la técnica y los secretos de la actuación. Tuve los mejores profesores del mundo, a quienes admiro y respeto mucho y a quienes le debo solo agradecimiento por haberme ayudado a lograr mi gran sueño de ser actor.»

“Como muchos saben, el teatro es la base para el actor, pues no tiene trucos, no Es el medio por excelencia donde se integran todas las disciplinas, la voz, la dicción, la expresión corporal, la proyección, el dominio escénico. Un buen actor de teatro puede funcionar en cualquier medio, no así al revés. El teatro es magia, cada función es única e irrepetible. Es donde pones en práctica todos los métodos de actuación. Me encanta ese contacto directo con el público, es mágico.

«Aunque he incursionado en todos los medios creo que soy un producto de la TV. Es en este medio donde más me he realizado, donde he hecho los mejores personajes, donde he permanecido trabajando por más tiempo. En Cuba el cine y el teatro lo hice eventualmente, nunca pertenecí al ICAIC ni a ningún grupo de teatro: yo era un actor de la TV.

«En Miami se han invertido los términos: ahora soy más de teatro. El cine, la radio y la TV los incursiono con menos frecuencia, pero me gustan todos los medios, todos tienen su encanto. Me hubiera gustado hacer más cine, puesto que es el que más trasciende y perdura. El teatro, la radio y la TV son muy efímeros. Aunque ahora con la tecnología y el video-tape, la TV se ha hecho más internacional y puede llegar más lejos y perdurar un poco más.»

-Ahora quiero evocar la etapa del Instituto Superior de Arte (ISA) que muy fue hermosa, pero también la más dura y activa de mi carrera. Las clases eran en la mañana de lunes a viernes, de ahí tenía que correr para el ICRT y continuar trabajando, ensayos, programas al aire. Hubo un año que hice doce Teatros ICR, uno mensual, sin dejar de hacer novelas, cuentos y, en ocasiones, teatro los fines de semana, además de todo lo que había que estudiar y leer. Pero el esfuerzo valió la pena, fue ahí donde logré concretar todo lo que había estudiado durante tantos años. Tuve excelentes profesores soviéticos y cubanos. En esos años me invitaron a participar en sus puestas grandes directores de la escena cubana, a quienes considero igualmente excelentes profesores que me nutrieron de la savia del teatro: Vicente Revuelta, Roberto Blanco, Nelson Dorr, Alberto Méndez… Hice obras como Yerma, con el Conjunto de Danza Nacional; Confesión en el Barrio Chino, en el Teatro Nacional; Doña Rosita la Soltera, con el Ballet Nacional de Cuba. Todas grandes producciones y puestas memorables que me aportaron un caudal de conocimientos y experiencia.

El teatro cubano se ha nutrido de excelentes dramaturgos a lo largo de la historia. Creo que casi todos tienen obras cumbres, cosas buenas y otras no tanto, las buenas me gustan… Virgilio Piñera es uno de los más universales, se estudia en muchas universidades de América Latina, como uno de los más representativos.

«Me gustan José Milián, Abelardo Estorino, Héctor Quintero y Alberto Pedro. Aquí también tenemos grandes autores que valoro mucho, como Ernesto García, Cristina Rebull e Iván Acosta; también están Abel González Melo, Abilio Estévez… En cuanto a los dramaturgos contemporáneos y universales, son tantos los que me han marcado, pero al menos quiero mencionar seis: García Lorca, Shakespeare, Eugenio O’Neill, Tennessee Williams, Albee, Chéjov y Brecht.

-En otro orden de cosas, no creo como algunos que el teatro en Miami está muerto, sino que ha pasado por diferentes etapas, unas más florecientes que otras; pero no se puede hablar de muerte, y esto lo corroboran las diferentes salas que, con escasos recursos, se mantienen abiertas y ofrecen una programación con temas muy diversos y puestas innovadoras, ejemplo de ello es, en primer lugar, la muy valiosa y hoy lamentablemente desaparecida Teatro en Miami Studio, donde los talentosos Sandra y Ernesto García libraron, durante no poco tiempo, una tarea titánica. Pero tambien hay otros ejemplos de tenacidad y constancia, como Juan Roca (Havanafama, ahora en su nueva sede) y Yoshvani Medina (Artspoken), quienes mantienen una cartelera semanal con obras de actualidad y temas diversos.

«Pero, asimismo, subrayo el notable ejemplo de Teatro Avante, con su anfitrión, el destacado actor y director Mario Ernesto Sánchez, otro ejemplo de constancia y esfuerzo por mantener viva la escena en Miami con su Festival Internacional que cada año se celebra, durante julio y agosto, aportando a nuestra escena variedad de grupos internacionales de alta calidad con puestas innovadoras, además de la pieza que el propio equipo de Avante monta cada año en vísperas del Festival y que luego nos representa en diferentes eventos internacionales.

«Otros esfuerzos loables son los de Teatro 8 (desde varios años atrás guiado por el director y actor argentino Alejandro Vales), el Trail con Catarsis (dirigido por la actriz colombiana Marisol Correa y Jorge Angulo) y Bellas Artes, con una o varias propuestas interesantes cada semana, muchas con gran éxito de taquilla.

«Ah, pero tampoco olvido a El Ingenio Teatro, con su talentosa directora y actriz Lily Vega, quien muy a menudo nos sorprende con puestas de alta calidad escénica: tal el Festival Internacional de Teatro Casandra de dedicado a la mujer, con actrices y directoras de varios países, celebrado en Koubek Center, entre el 24/febrero y el 5/marzo; la Sociedad Actoral Hispanoamericana creada en 2006 por el actor y director puertorriqueno Miguel Sahid; sin olvidar otros de valía, como los ya desaparecidos Teatro Abanico, de Lili Rentería; Maroma Players, de Rolando Moreno (con más de dos décadas de fecunda trayectoria) y otro gran ejemplo, como el proyecto MicroTeatro, que, traído de España por el ya tristemente desaparecido Jorge Monje, resulta un válido concepto que, desde su inauguración en Miami poco tiempo atrás, captaría el interés del público por su forma innovadora de representar varias obras breves, de solo 15 minutos, a la vez con gran ingenio a precios razonables. Con todo este movimiento teatral, ¿quién puede decir que el teatro en Miami está muerto?»

Más sobre Gerardo Riverón

Graduado del Instituto Superior de Arte de La Habana, desarrolló una amplia y exitosa carrera como primer actor en Cuba, donde logró situarse como figura estelar en teatro, cine, TV y radio, pero su trabajo más intenso y fecundo lo desarrolló en estos últimos medios, donde laboró por más de dos décadas en teleteatros, cuentos, series y novelas, entre otros espacios que contaron con su destacado desempeño.

En los Estados Unidos ha continuado su carrera con igual éxito. Así, en teatro ha protagonizado un gran número de puestas en escena, como entre muchas otras: Tres tazas de trigo, Yerma, La Celestina, El vuelo del Quijote, El Súper, La lechuga, Regreso a casa, El método Gronholm, Aire frío, El No, La versión teatral del filme Fresa y chocolate (que le mereció Premios y Reconocimientos de la crítica hispana y la anglosajona), así como otras puestas.

No mucho tiempo atrás grabó para Telemundo la telenovela Santa Diabla, y alterna esta labor con la escena y la radio. Uno de sus éxitos en las tablas, Encadenados, escrita y dirigida por el también actor y dramaturgo argentino Osvaldo Stróngoli, fue presentado en Microteatro y reconocido por la prensa especializada.

Otros recientes trabajos suyos son las puestas de Mario Ernesto Sánchez, estrenadas durante sus exitosos Festivales Internacionales y —lo más reciente, aún en la cartelera de la Sala Catarsis, del Teatro Trail—, la magnífica puesta de Celos, comedia de tres cuentos escrita y dirigida por Zully Montero, donde Riverón actúa con las cubanas Marta Picanes, Grettel Trujillo, Mariela Brito y la colombiana Danly Arango.
colegamigo46@gmail.com; Waldo González López
Tomado de: www.TeatroenMiami.com
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