Destacados Primera Plana, Editoriales, Opinión

Ellos de 1868 como nosotros de 2017 ambos sabemos que es vivir sin derechos

La Habana, Cuba, Redacción Habana, (PD) Hoy como en 1868, el país se encuentra en medio de una crisis sin solución bajo el régimen militar totalitario castrista.

La falta de créditos, en momentos en que se exige un proceso inversionista para modernizar la economía del país, hace que no se vea salida por parte alguna, como sucedía en 1868, bajo la dominación española.

En 1868, Cuba fue una fuente de ingresos fiscales para la colonia y los cubanos estaban desprovistos de todo tipo de derechos y libertades políticas. La contradicción entre la colonia y la metrópoli se hacía cada vez más aguda.

Hoy la situación es casi idéntica o peor, porque como ayer, los cubanos en Cuba están privados de libertades y derechos fundamentales, y por otra parte, son explotados, sin límite razonable alguno, por los oligopolios militares castristas.

En aquellos momentos de 1868, los independentistas cubanos declararon su decisión de transformar la situación existente como única vía de alcanzar las libertades económicas, políticas y sociales a que tenía derecho el pueblo y la nación cubana. La grave situación que vivía Cuba condujo a la decisión de luchar contra la dominación española, y ambos factores preludiaron la república independiente cubana que surgiría en 1902.

Desde 1848 la pesadilla gestada por Carlos Marx amenazaba al mundo. Los patriotas independentistas cubanos que en 1868 iniciaron la gesta, tenían conocimiento sobre las especulaciones marxistas. Nótese que la gesta independista tuvo lugar veinte años después de ser enunciada la pesadilla marxista.

Ninguno entre nuestros próceres se dejó timar por las ideas socialistas o comunistas. El Mayor General Ignacio Agramonte, el Bayardo, que fuera creador del cuerpo de caballería más profesional y más habilitado del Ejército Libertador en la Guerra de los 10 Años, escribió en su tesis de grado el rechazo y refutación de las tesis marxistas.

Los precursores en la lucha por la independencia, los derechos y libertades para todos, jamás hubieran comulgado con las actuaciones y procedimientos de los herederos del colonialismo español, escudados en los vericuetos del marxismo-leninismo, con tapaderas verde-olivo y apoyo soviético.

La única continuidad entre la realidad de hoy y la gesta de 1868 es que los opresores castristas oprimen con el mismo estilo con que lo hicieron los colonialistas españoles del siglo XIX.

Otra continuidad está dada en que tanto los opresores de ayer como los de hoy, detestaron profundamente el estilo de vida y las libertades vigentes en los Estados Unidos de Norteamérica.

Así como en el siglo XIX compartieron sueños y balas Henry Earl Reeve y Thomas Jordan, entre otros, más adelante se les unió en el aliento y el ejemplo, William Morgan y cada estadounidense honesto que apoyó y apoya al pueblo de Cuba y a su oposición pacífica frente al régimen militar totalitario castrista.
primaveradigital2011@gmail.com; Redacción Habana

 

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*