Política

¿Engañar o entretener?

El Cerro, la Habana, Rogelio Travieso, (PD) Hace días, escuché en la radio y leí en el periódico Granma que culminó la zafra azucarera “con resultados superiores”.

Gracias al paquete semanal, a pocos cubanos les interesa lo que dicen en la radio y la TV. Respecto a Granma y los demás periódicos, son de gran importancia para los cubanos debido a la falta de papel sanitario.

Los cubanos no creen en los medios oficialistas.

Azcuba achaca los incumplimientos en la zafra a la intensa sequía y las pérdidas prolongadas de tiempo que han afectado en un 20% a un 14 planificado, la mala preparación del personal y la indisciplina tecnológica. Explica Azcuba que todo esto unido incidió en contra de un mejor resultado operacional y cumplimiento del plan.

Si la producción azucarera es algo de siglos en nuestro país y según la propaganda oficialista, somos de los países con más estudios, ¿cómo por problemas de preparación del personal, se incumple en la producción del plan de azúcar?

Antes de 1959 había menos preparación en las personas y los planes azucareros se cumplían.

¿No será que lo que incide en los incumplimientos es algo parecido a lo que ocurre, en los demás sectores de la economía nacional y actividades de servicios estatales? Los salarios insuficientes, los precios muy elevados de productos vitales para la subsistencia, la falta de estímulos?

El hombre piensa como vive. Lo que ocurre a los de a pie en Cuba genera apatía y hace que el trabajo y la vida en general, parezca que no tiene sentido.

En 1926, mi difunto padre, comenzó a trabajar en el central Hershey. Poco tiempo después pasó a ser auxiliar del dueño del central, mister Hershey, quien realizaba distintos experimentos para lo que posteriormente resultó ser el mundialmente conocido chocolate Hershey. Años después, mi padre ascendió y ocupó el cargo de capataz en el departamento de secadores y los pisos 2 y 5 de cajones de azúcar. Durante 46 años consecutivos, mi padre trabajó en el central, hasta su retiro en 1971.

Mi viejo se quejaba siempre de que desde que intervinieron el central, nunca más fue lo que tiempo atrás había sido.

El central Hershey, antes de 1959, fue uno de los mejores de Cuba.

La mayoría de las familias de los trabajadores residían en el batey en casas confortables, por las que se pagaba un alquiler módico; el agua era gratis y la electricidad les costaba a un centavo el kilowatt hasta 300 y a partir de 300, a medio centavo todo lo que se gastaba.

El central tenía planta eléctrica propia que producía electricidad para uso del central y el batey. Los excedentes de electricidad generados eran incorporados al sistema eléctrico nacional.

Existía un departamento de construcciones que atendía todos los asuntos de mantenimiento de las viviendas, y los trabajos de infraestructura sin costo alguno, reparando calles, aceras, y encargándose de la poda de árboles, la recogida de basura, etc.

Funcionaba una clínica con dos médicos y un enfermero: el Dr. Fernando Chirino, clínico, y su hijo Freddy, pediatra, y el enfermero Socarrás. Los gastos de la clínica corrían a cuenta del central.

El departamento comercial ofrecía créditos todo el año a los trabajadores agrícolas e industriales. Tenía tienda de ropa y calzado, ferretería, juguetería, bodega, farmacia, correo, planta de hielo.

Había un hotel con un restaurante y barracones para hombres solteros a precios módicos.

Había un bar- café y el club con canchas deportivas. Se efectuaban matinés bailables para niños y adultos los fines de semanas y también las actividades de la Asociación de Padres, Vecinos y Maestros

Había un terreno de pelota del equipo amateur de Hershey Sport Club y para refrescar en excursiones los bellos Jardines de Hershey, con las claras aguas de su río y agradables bosques como merenderos.

Había un campo de golf, más de 3,000 yardas de extensión y nueve hoyos. El campo de golf, después de intervenido el central, quizás por odio o envidia a la sociedad capitalista y la burguesía, lo utilizaron para que pastaran toros y vacas. Años después no había ni campo de golf ni toros ni vacas tampoco. Hoy, ironías de la vida, hay hijos de papi que les encanta jugar golf, y lo practican asiduamente.

En Hershey había dos escuelas, la primaria “Carlos Manuel de Céspedes” y la superior Milton S Hershey, ambas con profesores de gran calidad. Los profesores, que eran de La Habana o Matanzas, se trasladaban en el puntual tren eléctrico de Hershey.

Mi hermano mayor y yo estudiamos en ambas escuelas.

Con esas condiciones para los trabajadores y sus familias, no había incumplimientos y no era necesaria la letanía justificativa de las deficiencias en la zafra que utilizan cada año.

Cuando los centrales eran de propiedad privada, había estímulos para trabajar y por lógica, los planes se cumplían.

Quien quiera observar algo deprimente, que visite el batey y lo que queda del antiguo central Hershey.

Otros muchos centrales que antes de 1959 tenían características similares del Hershey, han sido víctimas de la debacle socialista.

Durante el gobierno del presidente Carlos Prío Socarras, que fuera acusado por Fidel Castro de llevar al país a la ruina, sin mucho escándalo propagandístico, en la zafra de 1951, se produjo más de 7 millones de toneladas métricas de azúcar.

¿Cuándo existió más ruina, antes de 1959 o después?

La noticia referente a la zafra azucarera es penosa para los que conocen lo que representaba la industria azucarera en nuestro país. Solo se me ocurre pensar que dado el pobre resultado, la noticia sea una manera de engañar o entretener a los pocos que escuchan, ven o leen las noticias de los medios oficialistas.
rogeliotravieso@nauta.cu; Rogelio Travieso; Móvil 538 59142
*Partido Liberales de Cuba.

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