Sociedad

ESTAMPAS CUBANAS: Vamos a comer pizzas y espaguetis

Plaza, La Habana, Jorge Luis González, (PD) Mi memoria no alcanza a recordar, si alguna vez fui a un restaurante a comer pizzas y espaguetis antes de la revolución.

Hubo pocos establecimientos anteriores a 1959 con ese menú. Uno de ellos era La Romanita.

Esos platos se consideraban exclusivos para personas de gustos refinados, por tanto, no eran muy populares.

Aquello que más se admitía era elaborar los espaguetis en la casa, pero se consideraba comida de pobres. También se utilizaban en las llamadas ensaladas frías que se hacían para fiestas de cumpleaños o los conocidos quince.

La primera pizzería que abrió sus puertas en La Habana, a inicios de los años 60, fue “Vita Nuova”, ubicada en la esquina de 21 y L en El Vedado. En los primeros tiempos, su acceso era por méritos laborales adquiridos en los centros de trabajo. Hubo también reservaciones y después, largas colas para acceder al lugar.

Una pizza costaba por esos tiempos $1.20, igual que el espagueti. El tamaño de la pizza y la cantidad de espagueti que servían era para comilones. Muchas personas decían que nunca podían comerse ambos platos juntos.

El otro producto de mayor demanda era la “lasaña”. Esta costaba $1.70 y también su volumen era gigantesco. A aquel que fuera capaz de ingerir las tres cosas a la misma vez, se le tildaba de salvaje.

A partir de este punto, se generó una explosión de pueblo hacia las nuevas pizzerías, como “Buona Sera” en 23 e I, “Cinecitta” en la céntrica esquina de 12 y 23, hasta abarcar restaurantes en toda la capital y muchos pueblos del interior de la isla.

Es posible que el cambio del gusto alimentario se condicionara por la introducción en Cuba de una moderna planta en San José llamada también “Vita Nuova”. Esta industria, de tecnología italiana, con alta productividad, fue responsable de fabricar las salsas y variedades de pastas alimenticias, que propiciaron en parte la transición en nuestras formas de comer.

Otro hecho concatenado al mencionado anteriormente es la escasez de alimentos en el país. Esta situación determinó que muchas personas optaran por este sustituto para “aguantar el hambre” con este relleno de harina, queso y salsa de tomate a falta de otros comestibles.

Según me cuenta mi hija, que vive en Italia hace más de 20 años, las pizzas de allá, son bastante diferentes a las elaboradas aquí por su tamaño, cantidad de productos añadidos y la forma de venderlas por pedazos. Me explica que en una cuadra se pueden encontrar hasta tres pizzerías, lo cual demuestra su aceptación como plato típico.

Por supuesto, los negocios privados en Cuba vieron un buen filón en esta tradición de la mesa italiana. Hoy no queda un rincón del país que no oferte pizzas y espaguetis, con mayor o menor calidad en cuanto a su manera de cocción, dimensiones e ingredientes agregados. Existen también “Paladares” especializadas en esta comida, y que las procesan mejor.

El mayor cambio que hay ahora en este sostén alimenticio radica en los precios actuales. La pizza sencilla se vende a un precio no menor de $10 pesos y los espaguetis a $15. Si la categoría del lugar es superior, puede ser de $25 en adelante.

Propongo que la Asamblea Nacional del Poder Popular dé el calificativo más adecuado a las pizzas y los espaguetis con la distinción de “salvavidas”. Además, que se otorgue el título de “héroe nacional” a todas aquellas personas que contribuyen a la protección de las vidas del pueblo con la elaboración de este producto. Creo que eso sería un acto de justicia.
jorgelibrero2012@gmail.com; Jorge Luis González Suárez

Un comentario

  1. Con las pizzas y los espaguettis paso como con todo en la Cuba post 1959.
    El lanzamiento masivo en La Habana de estos restaurantes italianos limitados a un maximo de cuatro productos base que adoptaron exclusivamente el estilo napolitano de confeccion con (excepto la lazagna) salsa de tomate, fue precedido de tecnicos italianos que entrenaron a la primera generacion de pizzeros.
    Aunque rapidamente todo quedo limitado a los platos con base a queso y salsa de tomate, en un inicio las ofertas eran muy variadas, incluidas las pizzas de camarones, champiñones, carne (picadillo) y en algunas pizzerias y solo muy al principio hasta de rejo de langosta. Tambien solo en los primeros tiempos no se limitaba el consumo por cliente. Ademas de las variedades mencionadas por el estimado colega Jorge Luis, era muy popular ( sobre todo entre los adolescentes) la mini-pizza llamada “bambina” que se comercializaba a 40 centavos la unidad.
    Desde un principio el tipo de masa que se popularizo fue la gruesa. Mucho mas tarde y comenzando precisamente por la mencionada Vita Nuova del Vedado se empezaron a vender pizzas de masa fina a las que se denominaba “pizsetas”. Era de mayor tamaño y se vendia en porciones.
    Las primeras restricciones de consumo ( ya desaparecida la variedad) fue a la pizza ( solo una pizza por cliente, -que ya para esa epoca se le bautizo como consumidor- y un plato de spaguetti o en su defecto dos de spaghetti solamente).
    La calidad fue decreciendo ( originalmente el spaguetti era servido blanco con la salsa en un pozuelo adicional, asi tambien el queso) despues vania ya servido en el mismo plato y con un color y sabor que denotaba la adicion de salsa de pimiento.
    Ya por 1973 era raro encontrar ofertas que se salieran de ese esquema, salvo que recuerde en dos pizzerias que mantenian mejores ofertas a precios mas caros ( al menos las que yo visitaba, una la pizzeria en las inmediaciones del cine Monaco en Stos Suarez y la otra ” Montecatini” en el Vedado.
    Ese año trabaje en la ciudad de Matanzas como estudiante de ultimo año de carrera impartiendo clases a estudiantes de enseñanza media y en el archivo historico provincial de Matanzas. Aprovechaba para visitar en Pueblo Nuevo una pizzeria y bromear con mi esposa sobre ” lo atrasados que estaban los matanceros en gastronomia” porque aun se degustaban las pizzas de camarones, champiñones y un amplio etc.
    Todo se debia al “pilotaje” de la implantacion del Poder Popular, que tenia al frente en la provincia a Machado Ventura. Paso como años despues con el pilotaje del Medico de Familia en Lawton; falsos resultados que ” demostraban” la ” genialidad” del disparate.
    De todas formas este tipo de platos italianos estan popularizados en todo en mundo con infinitas variedades. Solo que los cubanos que nos creemos inventores del agua fria vamos por el orbe abriendo “pizzerias cubanas” con todas las virtudes y defectos de muestra ya larga tradicion y hasta he oido a alguno adjudicarse “el invento” de alguna modalidad de pizza que desde siempre han comercializado las grandes cadenas de este tipo de comida rapida.

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