Internacional

Frente al peligro Trump, como debe ser

Lawton, La Habana, Juan González, (PD) Al reconocer a Jerusalén como la capital del Estado de Israel, el presidente Donald Trump, le bloqueó el escape a la olla de presión. Parece haber puesto de cabeza la región que nunca antes conoció la calma. La decisión provocó las ya conocidas reacciones de intolerancia y quizás hasta nuevas intifadas, aún más sangrientas que las anteriores. Se exacerbó el fanatismo y el siempre presente sentimiento anti-norteamericano del mundo yihadista musulmán. Sirvió para afirmar el entredicho en que siempre se pone al papel mediador de los Estados Unidos en los procesos de paz para el Medio Oriente.

Con tal decisión, Trump les obligó o estimuló a mostrar su verdadero rostro y entonces, han hecho saltar la hoja de ruta para la paz entre Israel y los palestinos. Esto decantó las inútiles e inviables resoluciones de la ONU y puso sobre la mesa el hecho de que Jerusalén, por razones históricas y morales en conocimiento de todo el mundo, es un lugar sagrado para las tres más grandes religiones monoteístas del mundo: el judaísmo, el cristianismo y el islam. Pero es además, en esencia y por naturaleza judía. También, que solo un estado de derecho como el judío, (único en la zona) podría validar esto, con todos y para un bien compartido por todos.

Decisiones como esta, como la retirada de la UNESCO y del Tratado de París sobre el cambio climático, afirman una nueva imagen internacional de los Estados Unidos. Esto creará nuevos posicionamientos con sus aliados. También incrementará animadversiones y enemigos adicionales, aunque estos, ya sean bastantes y muy peligrosos.

El presidente norteamericano en eso de hacer declaraciones o twits, no se detiene. Tampoco dilata mucho sus decisiones. Esto, aunque podría exacerbar problemas, no se trata, como argumentan algunos, de que para solucionar un problema, cree otro mayor. De lo que se trata es, de solucionar de una vez, todos los existentes.

Cuando se es el presidente de la nación más poderosa del planeta, en ocasiones se puede manejar la política internacional como un reality show. Esto se hace posible e incluso necesario, cuando el resto del elenco político son payasos o figuras de menor cuantía.

Alguien con las características de Donald Trump, ha coincidido en el tiempo con personajes tan peligrosos como Vladimir Putin y el payaso asesino del delirio atómico, Kim Jong Un.

Trump, se afirma en “make America great again”, como prometió. Entonces, debe cuidarse de actividades de servicios de inteligencia enemigos, de polarizar el país en lo interno, aislarlo internacionalmente y ponerlo en situaciones delicadas y peligrosas.

Con un presidente con las características de Trump, Estados Unidos podrá enfrentar de manera simultánea a Corea del Norte, Irán y el terrorismo fundamentalista islamista, además de a Rusia y a China con sus crecientes apetitos imperiales.

Trump, con su impulsividad, pudiera hacer realidad el viejo sueño de Che Guevara: “Crear dos, tres, muchos Vietnam”. Solo que con las potencialidades militares y tecnológicas actuales, todos serían destruidos de forma simultánea e inmediata, con mega bombas o armas nucleares… ¡Qué bueno!

Foto: Consulado de EE UU en Jerusalem

j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

Un comentario

  1. Rigoberto Díaz Cutiño

    Qué bueno!, Juan González. Hace falta fuerza y fe. Estados Unidos debe estar a la cabeza de las grandes exigencias del momento, y en eso está. Un abrazo.

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