Destacados Primera Plana, Editoriales, Opinión

Impunes y con permisibilidad. Editorial 475

La Habana, Cuba, Redacción, (PD) El viejo gobierno de difuntos y flores se afirma en su sistema excluyente de dinastías y de grupos. Se trata del sistema que se sirve de los demás y la importancia de un pueblo se basa en que consiga vivir en un sistema que sirva y promueva la dignidad de todos sin exclusiones.

El capitalismo moderno, competitivo, es una máquina de hacer pan. El socialismo marxista es fuente marchita de miseria, penuria y escasez.

La represión política en Cuba está institucionalizada. Es el engendro diabólico que castiga el actuar de los disidentes, les niega e impide el ejercicio de derechos y libertades. Proscribe los derechos de expresión, reunión, manifestación y asociación. Se afirma en la violencia, sin importar que sea contra hombres o mujeres, jóvenes o personas de la tercera edad.

Los tribunales castristas establecen jurisprudencia en servicio de la represión. Los que se opongan pueden ser reos de cualquier delito, regularmente inventado por servidores asalariados de la policía Seguridad del Estado (DSE).

Lo que muestra el activismo de las valientes y dignas Damas de Blanco es que no se trata de estar a favor o en contra de lo que hagan. Algunos pueden considerarlo una pérdida de tiempo, pero para el régimen que las reprime, se trata del principio de su tan esperado fin.

La represión ha dejado un alto saldo de arrestos, prisiones, golpizas y el protagonismo de los elementos más vulgares de la sociedad cubana. Estos participan con consignas, palabras obscenas y mucho odio en contra de estas valientes mujeres.

Con la venia de la Unión Europea y el reciente restablecimiento de relaciones con los Estados Unidos de América, el tema de los derechos humanos sigue sin solución. Crece la marea represiva y las actividades de oposición al régimen no dejan de producir detenciones, palizas, torturas sicológicas, condenas de cárcel y exclusiones de la vida pública que muchos por acá consideran como discriminación por opción política.

Lo cierto es que el régimen militar totalitario castrista no quiere permitir la posibilidad de que se movilice al pueblo en su contra y que la oposición, con las Damas de Blanco, sean quienes lleven a cabo esa movilización.

Lo cierto es que ha dejado de ser noticia el número de arrestados arbitrariamente y golpeados con saña cada domingo. Esto deja al régimen a su libre albedrío en sus aires malévolos, tal y como le gusta estar.

El más reciente caso de la Dama de Blanco Lismeyri Quintana Ávila es una prueba palpable de lo que ocurre en Cuba a partir de la impunidad y la permisibilidad para con el régimen, impuesta en los círculos políticos y diplomáticos internacionales.

Luego de multas ilegales impuestas por órdenes de los asalariados serviles de la policía Seguridad del Estado, de múltiples arrestos arbitrarios, desapariciones forzosas, golpizas, malos tratos, extorsiones, violencia de género, todo denunciado un sinnúmero de veces ante numerosos foros internacionales, fue juzgada en una parodia de juicio, en que estuvieron ausentes las más mínimas garantías procesales reconocidas por el mundo civilizado. En estas absurdas y abominables condiciones, fue condenada a seis meses de privación de libertad.

Para redondear las penas y tratos crueles inhumanos y degradantes en que basa su permanencia en el poder el régimen militar castrista, Lismeyri Quintana, mujer y madre, con dos hijos menores de edad, fue trasladada a cumplir la injusta e ilegal sanción impuesta a una instalación penitenciaria en Sancti Spíritus, a muchas decenas de kilómetros de La Habana en que reside. De esta forma consiguen aislarla aún más de su entorno familiar, e incluso la privan de asistencia médica y medicación para la hepatitis B que padece, inoculada por mandato del régimen según algunas fuentes por acá, lo que podría aportar más horror aun al aquí descrito.

Así, impunes y con permisibilidad, los servidores asalariados del régimen castrista de la policía Seguridad del Estado, golpean, reprimen, abusan y se regodean en la violencia de género, sin costos colaterales por ello.

Por supuesto, desde la presentación ante la Fiscalía General de la República del Informe-Denuncia presentado ante esta instancia por el Movimiento Damas de Blanco, un alegado desconocimiento no podrá ser esgrimido por el régimen militar totalitario castrista. Todo está expuesto ante las instancias gubernamentales habilitadas para estos menesteres.
primaveradigital2011@gmail.com; Redacción Habana

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*