Política

La Cuba que ojala llegue pronto

El Cerro, la Habana, Rogelio Travieso, (PD) Cincuenta y ocho años en la historia de la humanidad, no son muchos, pero padeciendo, sin ilusión y sin esperanzas de mejorar, es demasiado tiempo.

Las personas crecen, se preparan, trabajan y crean una familia. Si en esos años, existió la posibilidad de alcanzar lo que se propusieron, seguramente tendrán una vida dichosa. Pero en el caso de los cubanos de a pie, el sistema imperante en su país no se lo permite. La mayoría de los cubanos puede aspirar solo a la subsistencia.

Para mejorar en algo y que sea menos malo, los que tengan la posibilidad, deben abandonarlo todo y cumplir misiones internacionalistas. Otros, si tienen familiares o amigos en el exterior, reciben remesas. Los de peor situación, a falta de otras posibilidades, tienen que delinquir.

El tiempo más provechoso de la vida corresponde a los primeros 5O años. Después, solo se suman años.

Los cubanos llevamos 58 años bajo este régimen de ideología excluyente y estatista.

¿Qué ha sido de la vida de los cubanos nacidos en el siglo XX y los años transcurridos del XXI?

Tras las intervenciones estatales, millares de cubanos perdieron todo o parte de lo que tenían, y tuvieron que marcharse del país.

Los cubanos solo conocemos escaseces y una vida de subsistencia, con libertad y derechos limitados.
Solo les ha ido bien al reducido grupo de líderes vitalicios, los altos funcionarios y sus familiares más cercanos.

¿Cuánto de malo hemos leído y escuchado de gobiernos y gobernantes de la llamada “seudo República”? Han sido catalogados de corruptos, vendidos a los Estados Unidos, y culpados elecciones fraudulentas, reformas constitucionales con la intención de reelegirse, golpes de estado, tiranías, etc.

Reconociendo todo lo malo que pudo existir, los 56 años de la República fueron superiores a los que hemos vivido desde 1959.

Antes de la revolución existía una sociedad civil verdadera, que no permitía a los gobernantes actuar como si fueran los dueños de la nación.

¿Qué gobierno podía limitar las libertades de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU) e impedirle salir en defensa de la memoria de nuestro José Martí, ante la afrenta a su estatua de los marines norteamericanos?

¿Qué gobierno podía evitar las protestas de los estudiantes contra los malos gobiernos?

¿Qué gobierno pudo impedir a los trabajadores azucareros lograr el diferencial azucarero?

Existían sindicatos independientes que lograron conquistas frente a gobiernos y patronos.

En aquella república todo no era tan malo y siempre hubo quienes no agachaban la cabeza, comportándose de manera servil.

Luego del golpe del 10 de marzo de 1952, en una finca en las afuera de La Habana se efectuó una reunión donde participaron golpistas, políticos que apoyaron el golpe y otros. Los temas a tratar eran:
derogar la Constitución del 4O y abolir la autonomía universitaria. Se acordó derogar la Constitución y sustituirla por los Estatutos Constitucionales, pero en el caso de la autonomía universitaria, la mayoría de los presentes no accedieron a su abolición. Esa autonomía serviría de mucho en la lucha contra la dictadura de Batista.

Supe de esa reunión por el ex primer teniente del Ejercito Constitucional Jesús Yanes Pelletier, el oficial que meses después salvaría la vida de Fidel Castro, evitando fuera envenenado.

Jesús Yanes Pelletier, después del triunfo de la revolución cumplió prisión por disentir de Fidel Castro. Luego de su salida de la cárcel, en muchas ocasiones fue reprimido y maltratado por continuar defendiendo los Derechos Humanos hasta el día de su fallecimiento.

Es harto conocido que los males de la república no fueron erradicados por la revolución.

A continuación describo los pasos para llegar a la Cuba a la que aspiro. Ojala llegue pronto.
Primero. Formación por todas las partes de un gobierno de transición.
Segundo. Derogar por ideológica y excluyente a la actual Constitución de la República y en su lugar: reinstaurar la Constitución del 40. Esta Constitución nunca fue abrogada, sino suplantada a espalda del pueblo cubano, primero por el golpe de estado del 10 de marzo de 1952 y después por la Ley Fundamental de febrero de 1959. Si hacemos esto, se cumpliría con el ideal de quienes lucharon por restaurar la Constitución.
Tercero: Aplicar las disposiciones requeridas con criterios actualizados, dejando sin efecto los artículos de la Constitución que no procedan.
Cuarto. Ampliar la autonomía universitaria en todas las universidades del país.
Quinto. Un gobierno de transición de no más de dieciocho meses de duración.
Sexto: Constituir una Comisión de la Verdad y Reconciliación.
Séptimo. Todos los cubanos, estén donde estén, tienen derecho a participar en los destinos de la nación cubana.
Octavo. Después de establecido un gobierno electo democráticamente, llevar a referéndum popular con un No o Si, la voluntad del pueblo cubano en lo que concierne a la Base Naval de Guantánamo.

Decía José Martí: “¡Sociedad autoritaria es por supuesto, aquella basada en el concepto, sincero o fingido, de la desigualdad humana, en la que se exige el cumplimiento de los deberes sociales a aquellos a quienes se niegan los derechos, en beneficio principal del poder y placer de los que se lo niegan!”
rogeliot@nauta.cu; Rogelio Travieso Móvil 538 59142
*Partido Liberales de Cuba

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*