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La emigración, catástrofe nacional

El Cerro, La Habana, Emaro, (PD) ¡Ah la emigración! Este es el tema del momento en casi el planeta entero.
Hay países tan lejanos que apenas escuchamos de ellos. ¿Ha intentado alguien de esta isla emigrar hacia Australia, Nueva Zelanda, las Islas Fidji, Vanuatu? ¿Se ha esfumado algún cubano en China o logrado insertar en la exclusivísima sociedad japonesa?

Personalmente conozco a un mulato criollo muy emprendedor, quien aprendió a hablar japonés, conoció a una japonesa y se casó con ella. Se fue a vivir un par de años al Japón y lo retornaron, muy a su pesar, cuando la esposa se cansó de él a pesar de su mulatez y sandunga.

Una vez un amigo cubano-americano (con recursos) me contaba que paseando por el desierto del Sahara se acercó a una pequeña tribu de nómadas beduinos, quienes atravesaban la mortífera planicie sobre camellos, y durante un receso se acercó a una persona que proveía de agua a los animales en el mismo oasis, le dijo algo mitad en señas, mitad en spanglish, intentando confraternizar, y el arropado personaje le espetó de vuelta: -¿Qué volá, asere? ¿Paseando por el desierto?

Busqué en Internet alguna nación dónde no exista una comunidad de cubanos. No lo hay. Algunas las puede ver a través de las páginas web de nuestras embajadas, otras son más independientes. En Noruega, por ejemplo, una cónsul cubana, en una rabieta política, mordió en la mano a una adolescente cubano-noruega durante una manifestación frente a la embajada en protesta por la muerte de Orlando Zapata Tamayo. Hoy, esa mulata lindísima llamada Alexandra Joner es la mujer más sexy de Noruega. Búsquela en la revista MANN. Está en la portada.

Dedicándole algunas horas a la difícil navegación desde Cuba -difícil pues, aparte de lo cara, de lo excesivamente lento de las descargas y los enlaces, nuestra ciberpolicía interrumpe la conexión cuando se intenta ingresar a alguna página de las por ellos censuradas, que son numerosas- logro encontrar informaciones abundantes sobre los emigrados o los emigrantes desde África y algo sobre los cubanos.

Sobre los africanos no les hablaré mucho por razones de espacio, pero se podrían confeccionar libros muy tristes con sus historias desesperadas.

Si desea, busque http://blogs.elconfidencial.com/mundo/en-ruta-con-los-refugiados-sirios/donde una periodista española acompaña -pone textos y fotos reales de cada extremadamente improbable paso- a una familia en su escape desde Homs, Siria, hasta Suecia. Es alucinante.

Me referiré a la emigración de los cubanos. Es diferente a todas las demás. Todas las nacionalidades son diferentes, pero nosotros exageramos. Hemos hecho historia, una tan controversial como interesante si es vista desde lejos, no sufrida en carne propia.

En un artículo anterior, publicado aquí en Primavera Digital de Cuba con el título Las fantásticas historias de los emigrantes cubanos, comentaba que aún existía una vía libre que no había hecho crisis y era por Alaska.
Miren esto: 23 diciembre, 2015.

http://oncubamagazine.com/columnas/la-migracion-cubana-por-kazajstan/#comment-976938
“Mirándolo bien, no es chiste, ya que de Moscú a Lavrentiya hay 6,320 kms, todo en la Fed.Rusa, así que es un vuelo a Moscú y después en tren, nada a escondidas, todo por la derecha, no hay que romper monte y ya en la frontera buscar un coyote marítimo para que los pase a Walles o a Nome, ya eso lo estamos estudiando. Buen viaje.
Lisa.”

¿Lo habrán logrado? Claro, ya esto se ha hecho obsoleto gracias a Obama, Raulito y su Declaración Conjunta.

Asimismo encontré el caso de Ramón Rivero

Un balsero cubano vive pesadilla en Alaska.
http://www.bitacoracubana.com/cubamundo/portada2.php?id=2150
Miércoles, 22 de noviembre de 2006. Por Ketty Rodríguez
Bitácora Cubana, 21 de noviembre de 2006 – Alaska –

Fíjense en las fechas. Este Ramón fue uno de los primeros. Es un negro alto, con más de seis pies de estatura, pesaba más de doscientos cincuenta libras, gesticulaba en exceso y hablaba muy alto. Los residentes de estas latitudes siempre congeladas no conocían tal espécimen ni habían escuchado hablar de la Ley de Ajuste Cubano. Estuvo once meses sin trabajo, preso a ratos, y protestando frente al ayuntamiento de Anchorage. Lo ayudó el único periodista cubano que lo escuchó hablar y laboraba ya allí en una de las emisoras locales. Ya deben de haber miles de residentes en tierras de Sara Palin…

Hoy ya escuchamos, leemos y presenciamos las tragedias personales y colectivas de aquellos que han sido deportados de vuelta a una Cuba cada vez en peores condiciones económicas y sociopolíticas. También se escuchan las expresiones de rabia o impotencia de aquellos quienes pensaban, en mayor o menor grado de definición de la decisión, escapar, especialmente jóvenes, sus malquerencias con el Estado y con Obama. No hay trabajo y el desempleo real es altísimo. No existen esperanzas de un salario adecuado sin tener que robar para cubrir las más mínimas necesidades, mientras los octogenarios gobernantes le dan la espalda a estos problemas a la vez que consideran que aumentando la represión acallarán las protestas.

Muchos cubanos están volando hasta Moscú y de ahí a Macedonia, Montenegro, o Serbia para unirse a las multitudes africanas rumbo norte. http://www.lavanguardia.com/encatala/20161107/411633605852/lapetita-havana-serbia.html

Los cubanos, incluso con visados, son sacados de las colas, humillados, maltratados, y enviados de vuelta a Rusia y a Cuba perdiéndolo todo, aunque realmente muchos han llegado incluso a Siberia y de alguna forma u otra se han asentado.

Los cubanos son calificados como emigrantes, no como refugiados políticos y existe una enorme diferencia a efectos legales. Pero ¿no estamos realmente en Cuba bajo los efectos de una guerra?

Alertaba Fidel Castro en un congreso de las FMC en 1989 cuando Gorbachovya le había informado personalmente que le cortabala tubería de dinero y ayudas: “Cuiden los vestidos que tienen puestos, pues son los que van a tener a partir de ahora por mucho tiempo. Vamos a ingresar en un Período Especial de tiempo de guerra en tiempo de paz.” Así fue anunciado por nuestro ya fallecido Máximo Líder.

Si estamos bajo los efectos de una guerra y sí somos refugiados políticos, y lo que es peor, también emigrantes económicos. Nadie ha decretado o informado, que el Período Especial ha concluido.

En Cuba no hay combates con armas en la actualidad, pero 28 años después de lo dicho por Fidel, sufrimos el mismo stress, las mismas miserias y represiones, las mismas carencias como si estuviéramos bajo un bombardeo y escucháramos muy de cerca las explosiones y los disparos..

Ninguno de nuestros gobernantes ha hecho absolutamente nada efectivo por cambiar este estado de cosas. Mucha palabrería, frases hechas, slogans repetidos tontamente, muchas imprecisiones léxicas en los discursos, por no decir mentiras, la misma destrucción urbana y agrícola, y un gran etcétera, hacen que los cubanos deseemos marcharnos lejos de todo esto, como los sirios, incluso olvidarnos de seres alguna vez cercanos o amados, dejar a esta guerra detrás, una contienda sin disparos visibles o audibles, pero con los mismos o peores problemas.

A lo mejor, si tuviésemos disparos, algunos de ellos probablemente estarían dirigidos contra los culpables de toda esta miseria nacional y esta tragedia que ha provocado que un tercio de la población haya escapado al exterior, emigrado, y otro tercio se haya quedado con las ganas.
eduardom57@nauta.cu; Eduardo Maro

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