Sociedad

La homofobia no tan oculta

Centro Habana, La Habana, Aimée Cabrera (PD) Recientemente, en dos programas de la TV cubana dedicados al 7mo Arte, Espectador Crítico (del Canal Educativo) y La Séptima Puerta (de Cubavisión) transmitieron dos películas norteamericanas de calidad innegable: “La Chica del Soldado” y “Luz de Luna”.

La Chica del Soldado, del año 2003, trata sobre la relación amorosa entre un militar nombrado Barry Winchell, y Calpernia Addams, artista transgénero, y el posterior asesinato de Winchell producto de la homofobia.

Luz de Luna, del pasado año, ganadora de un Oscar y el Globo de Oro, narra la vida del afroamericano Chiron en 3 partes: Little, Chiron y Black. Muestra a un niño retraído que crece en un ambiente de pobreza y marginalidad donde prevalece la fuerza y ve cohibida su proyección sexual.

Fue lamentable que los dos filmes se pusieran en espacios de poca teleaudiencia, además de no ser anunciados como sí se hace con otros programas.

Por estos días, mucho se ha hablado en los medios acerca de erradicar la homofobia en las escuelas, los centros de trabajo y la sociedad en general. Pero en Cuba, la “inclusión” luce aún desprovista de solidaridad y respeto. Personajes exageradamente amanerados y breteros aparecen en programas humorísticos, telenovelas y otros dramatizados.

En la sociedad cubana, pese a lo que digan Mariela Castro y el CENESEX, los homosexuales siguen siendo objeto de burlas. Eso, en el mejor de los casos, porque el frecuente trato despectivo con que tropiezan puede convertirse en violento.

Es común que un enfermo de VIH- SIDA sienta discriminación por parte de quienes deben brindarle servicios y asesoría.

Se sabe de numerosos casos de homosexuales que han sido expulsados de sus puestos de trabajo o les han impedido optar por una determinada plaza laboral reservada solo para “confiables e idóneos”.

Adonde quiera que llegue un gay o una lesbiana y se muestren tal y como son, reciben de inmediato frases y gestos impropios y miradas burlonas.

Muchos consideran que la sociedad cubana no está preparada todavía para incluir a las personas de la comunidad LGTBI como seres con los mismos deberes y derechos que el resto de la población.

Desde los primeros años de la década del 60, el régimen, con la represión a los homosexuales, originó en gran parte de la población una idiosincrasia machista y homofóbica que ahora es muy difícil erradicar.
aimeecabrera825.@gmail.com; Aimée Cabrera

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