Política

La normalidad: ataque al concepto de exilio, “La Batalla de Miami”

El exilio cubano siempre ha estado bajo ataque por parte del régimen comunista y sus simpatizantes. Es importante estar conscientes de este fenómeno para ofrecer medidas que contrarresten y venzan este insidioso ataque. Y el común denominador de los ataques es avanzar la idea de que Cuba es un país normal y que debe existir perfecta normalidad en las relaciones de los exiliados con ese régimen, de hecho borrando las palabras exilio y exiliados del vocabulario. En ese sentido las acciones proclamadas por el Presidente Trump son de ayuda parcial pero ahora nos toca a los exiliados poner de nuestra parte.

El negocio del ocio
El principal ataque al exilio se pelea en la arena cultural y específicamente en el ocio. La sociedad norteamericana está consumida por el afán hacia el ocio, luego el régimen comunista se esmera en colocar aquí sus peones valiéndose de:

-La Fuerza Aérea: liderada por American Airlines y demás aerolíneas que desean llenar a Cuba de vacacionistas que la pasen bien en Cuba. Como el régimen ha hecho tierra a Cuba, lo único que le queda es arena, sol y mar para evitar otro Período Especial. El trasiego de pasajeros proyecta una imagen de normalidad que tiende a hacer al exilio obsoleto.

-La Marina de Gorros: los cruceros como Carnival y Royal Caribbean suplen la falta de hoteles e infraestructura en Cuba siendo hoteles flotantes que llevan y traen turistas americanos, literalmente embarcados en la ilusión de esta isla exótica.

-El Ejército Terrestre: de agricultores americanos. Sonny Perdue, Ministro de Agricultura de EE.UU. aprueba el financiamiento de exportaciones agrícolas a Cuba por parte de la banca privada, que fácilmente se puede convertir en garantías públicas por parte del Exim Bank, cortesía del contribuyente de EE.UU. Es imperativo para el régimen que los turistas puedan tener acceso a la calidad de alimentos a los que están acostumbrados fuera de Cuba.

-El “Intercambio Cultural” compuesto por el tráfico continuo y en un solo sentido de artistas de Cuba hacia Miami y otras plazas, coordinado por personas como Hugo Cancio de Fuego Entertainment. Los cubanos emigrantes que se criaron siguiendo a estos artistas, y quienes no se consideran realmente exiliados, pagan por asistir a estos conciertos financiando al régimen y de paso debilitando el espíritu de lucha de los exiliados.

-El Espacio Cibernético: aquí hay una batalla campal entre sitios Pro y Contra el régimen comunista. Pero también existen sitios como Diario de Cuba y Cuba Encuentro donde se mezcla la crítica al régimen comunista y a la violación de los derechos humanos con cobertura de eventos artísticos y culturales protagonizados en ocasiones por jenízaros del régimen.

-La Guerra Aérea por las estaciones de radio y TV. Las cadenas abecedario: ABC, CBS, NBC, MSNBC y CNN normalmente ofrecen noticias y documentales a favor de la normalidad con Cuba a pesar de las violaciones de los derechos civiles de los cubanos. A esto se suma el canal 10 local que tiene un buró en Cuba pro y por la normalidad transmitiendo reportajes sesgados al respecto. Por la parte en español el exilio no puede contar con la TV Univisión ni Telemundo de manera segura y América TeVé y Mega democráticamente dan cabida a artistas y comentaristas de ambos lados otorgando equivalencia moral entre la tiranía y el exilio, constituyendo esta equivalencia moral el enemigo #2 del concepto de exilio. Radio Fe sí mantiene la fe en la libertad de Cuba y Radio Mambí ofrece bastantes programas anti-Castro, pero en otras estaciones como Radio Caracol no se ofrece espacio específico a la causa de la libertad de Cuba mientras que Actualidad 1040 reparte su cobertura en asuntos hemisféricos, contando con personal cubano, venezolano y de otros países suramericanos comprometidos con la democracia. Desde luego Radio/TV Martí realizan una buena labor dentro de las restricciones que les impone el gobierno.

-Los periódicos Miami Herald y El Nuevo Herald un día promueven la normalidad con Cuba y otro divulgan los atropeyos contra los derechos cubanos. Esta esquizofrenia no es compartida por el Diario Las Américas. Tenemos que escribir cartas al Editor y columnas que claramente identifiquen la necesidad de un embargo económico contra el apartheid político del régimen.

El People-to-People y el Pipo a Pipo
El programa Pueblo a Pueblo es un puñal en el corazón del exilio. Además de otorgarle divisas a los militares de Castro es un programa de captación de agentes y de adoctrinamiento de jóvenes universitarios que visitan Cuba. Los americanos son llevados a granjas donde se les habla de ecología, pues todo es verde en Cuba, el rojo adonde han llevado a la economía y la sangre de los mártires por la libertad como Zapata Tamayo no son parte del curriculum. En el Escambray se les muestra el Museo de los Bandidos, es así como “aprenden” de Historia de Cuba, una historia re-escrita para que los patriotas se tornen en criminales. La Proclama de Trump deja en pie este programa cerrando la puerta a los turistas individuales pero que todavía podrán violar el embargo anotándose en estos viajes de placer tapiñados como viajes académicos, culturales o religiosos.

Las doce categorías que gobiernan este programa son un chiste. Las Iglesias católicas, protestantes y la santería han sido infiltradas y neutralizadas. Las actividades supuestamente religiosas, incluso hebreas, están repletas de compromisos y restricciones muy alejadas de la noción de libertad religiosa.

Normalmente estos turistas, pues es eso lo que son, como típicos turistas la pasan requetebién en Cuba, regresando con la cabeza llena de ilusiones, muchos de ellos ya eran izquierdistas para empezar. Algunos son reclutados para ser:

-Espías: que desde luego perjudican al exilio y a la nación líder del mundo libre.

-Agentes de influencia: que deberán tomar sus lugares en la academia y en los medios.

-Mercaderes del templo: que deberán hacer negocio con las empresas castrenses de los Castro.

Por otro lado están las visitas familiares a Cuba. Tal como las hay en prisión, la visita a familiares en la Isla-Prisión debería remitirse a entregar jabas de alimentos a los infelices reos secuestrados por estos militares.

Pero no se limitan a remesas, estos emigrantes se dedican a lo que llamo Pipo a Pipo.

Cuando Pipo de Coral Way va a a ver a Pipo en Camagüey tiene que llevarle sus cositas, pero después de ver a Pipo tiene que ir a darse un trago con los amigotes de antes y hay que aprovechar  para  ir a la playa y no se puede olvidar el “paladar”. Las actividades “hípicas” con jineteras también forman parte del negocio del ocio para cualquiera con pasaporte o residencia extranjera.

Toda esta anormalidad se vende como normalidad. Desde luego esto destruye el concepto de exilio.

La apertura y el deshielo
Aceptar que hay una apertura y un deshielo significa aceptar que el “diferendo” entre EE.UU. y Cuba es el problema principal y no el “bloqueo” a que tiene el régimen sometido a su propio pueblo. Las teoría de que hacer negocios con la Mafia puede lograr que dejen a un lado de ser pandilleros se puede desmentir leyendo los fracasos de estas tesis en todos los países, o simplemente viendo la película “El Padrino”. Gente como el ex Secretario de Comercio Carlos Gutiérrez y el empresario Jorge Pérez han hecho mucho daño a la causa de la libertad de Cuba. La “glaciación” proclamada por Trump es un freno pero no exime al exilio de intensificar esfuerzos por que se vea que la plata va a los militares y que el pueblo sólo alcanza a las migajas.

El fraude al Medicare y el tráfico de drogas
Estas actividades auspiciadas desde La Habana, o simplemente inventadas independientemente por cubanos en el extranjero, perjudican enormemente la causa del exilio, que no es otra que la causa de la libertad de Cuba. Además de darle pie a los peores prejuicios contra nosotros, nos desaniman y financian las actividades nocivas de la familia Castro.

Ataques actuales
En cuanto el Museo Cubano cambia su nombre a Museo Americano de la Diáspora Cubana con tal de garantizar que no se exhibirá arte de personas comprometidas de una manera u otra con el régimen en virtud de vivir en Cuba, la Fundación Cintas decide romper su tradición y comienza a otorgar becas a artistas en Cuba. Esto provocó que el flamante museo haya tenido que cortar la cinta con Cintas.

La empresa Bacardí está defendiendo su marca Havana Club, que compró a la familia exiliada Arrechabala, en contra de la decisión de Obama de graciosamente permitir que Cuba venda esta marca en EE.UU.

Ataques venideros
Lógicamente el régimen intentará neutralizar toda institución del exilio que no pueda captar. Si Cuba abre un consulado en la Florida, este será otro centro más de influencia para tratar de oponerse al Centro de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami, la llamada Casa Bacardí. Desde luego Cuba tratará de lograr que el Instituto San Carlos en Cayo Hueso sea arrebatado al exilio para que sus agentes lo tomen y utilicen para invadir el espacio cultural de Key West, ya izquierdista.

Y desde luego Cuba continuará sus esfuerzos por eliminar Radio/TV Martí.

La Batalla de Miami
Los clubes nocturnos de Miami serán comprados, si ya no les pertenecen, por simpatizantes de la tiranía, de forma que sean puerto seguro para el desembarque de la invasión artística, como lo serán galerías de arte.

Los comunistas abrirán librerías abiertamente o tapiñadas. Las librerías no son negocio actualmente, pero el estado cubano, financiado por los turistas y las remesas, no tendrá problema en subsidiarlas.

Hasta restaurantes y otros negocios serán abiertos por funcionarios del régimen, siguiendo el modelo de los boliburgueses venezolanos.

A clear and present danger: a call to arms
Esta frase de los americanos describe fielmente el peligro inminente de la entrada por la puerta grande de los comunistas en Miami. Tenemos que armar una ofensiva.

Programa de acción, más que de reacción
Promover el concepto de “La Batalla de Miami” no solamente entre cubanos pero también entre venezolanos, nicas y colombianos, entre los latinoamericanos que sufren o sufrirán los estragos del comunismo y que carenan en Miami, para que se sepa que este refugio está en peligro por parte de los mismos que ocasionaron las desgracias en sus países.

Establecer programas para que todas las comunidades de Miami que aquí conviven sepan lo que nos viene encima si prosigue la penetración comunista.

Apoyar a los políticos federales pero también estatales, condales y municipales, así como a los que son electos a la Junta Escolar instándolos a reconocer que la batalla está planteada y que no votaremos con los pies, esta vez votaremos con los votos.

Continuar con todo tipo de esfuerzo, tales como programas de radio, televisión, blogs, conferencias y seminarios que divulguen la Batalla de Miami como la batalla del continente por su superviviencia y libertad.

Yo vi las banderas de la República de China reemplazadas por las de la República Popular China en los barrios chinos de San Francisco y Nueva York. Castro desea que Miami sea el Hong Kong de Cuba, un territorio que sirva sus propósitos facilitándole acceso a financiamiento y tecnología. Un territorio neutralizado y desinfectado de gusanos, donde ellos puedan fácilmente marginar y perseguir a todo el que ose criticarlos.

Este hostigamiento no se limitará a palabras, fácilmente los Avispas Negras pueden tener inmunidad diplomática para “proteger” a los funcionarios cubanos que se exhibirán impunemente por Miami visitando FIU o UM. Podrán dar sus reuniones en lugares públicos recibiendo oradores como Edmundo García. Todo esto bajo la democracia que ellos mismos ni respetan ni desean que progrese en la misma Cuba.

A los exiliados se nos tildará de anti demócratas y se tratará de quitarnos el derecho a participar en la cosa pública ridiculizándonos y marginándonos con mentiras y caracterizaciones desde batistianos (créase o no a estas alturas) hasta terroristas (irónicamente por oponernos a su terror).

¡Arriba corazones! Al combate corred bayameses. La Batalla de Miami, la de Cuba Libre está planteada.

jmshiling@patriademarti.com, Julio M. Shiling;

Tomado de: info@patriademarti.com

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