Cultura, Música

La plenitud de los Beatles

Centro Habana, La Habana, Aimeé Cabrera, (PD) El 21 de abril de 1967 The Beatles finalizaron su álbum Sgt. Pepper´s Lonely Hearts Club Band. Por estos días, los admiradores del famoso grupo británico comenzaron a adquirir la edición conmemorativa por el 50 aniversario.

Este disco emblemático fue nominado a 7 categorías de los Premios Grammy alcanzando cuatro de ellas, además de haber recibido infinidad de elogios por ser considerado renovador, lo mismo que su portada, convirtiéndose en el disco más vendido en la década del 60.

Todos los beatlemaníacos conocen las canciones que lo integran y es que Los Chicos de Liverpool dejaron con Sgt. Pepper un legado sin precedentes para la historia de la música.

Sería imposible hacer un álbum que recogiera las mejores de las canciones de The Beatles, nadie quedaría satisfecho. Para sus seguidores todas sus canciones conllevan a una historia diferente, vivida en cualquier latitud, llena de recuerdos.

Los cubanos que fueron niños y adolescentes por aquellos años primeros años 60, deseaban imitar a los jóvenes de la casa, querían tener la inalcanzable edad que les permitiera bailar twist mientras escuchaban a The Beatles en un tocadiscos que tocaba aquellas placas que se grababan en N y 23.

Para envidia de los menores, los que ya iban a fiestas ensayaban coreografías para deslumbrar al grupo de amigos. Con un circuito cinematográfico muy amplio, los habaneros vieron cientos de musicales pero nunca las películas de los Beatles. Los comisarios de la cultura temieron que llegaran a Cuba aquellos gratos aires de irreverencia, alegría y libertad que permanecieron siempre junto a los talentos indiscutibles de John, Paul, George y Ringo.

Eran tiempos de represión abierta, nada sofisticada, en que” los revolucionarios”, vaya paradoja, humillaron a los jóvenes que se dejaban el pelo largo y usaban pantalones estrechos.

Los que tuvieron menos suerte o intentaron desafiar el abuso fueron enviados a “granjas”, que era como se le decía a unos campamentos de trabajo forzado que más bien parecían campos de concentración.

Una de las estrategias del gobierno fue controlar “la música en inglés” por los medios. La paranoia llegó hasta a las escuelas donde las clases para aprender la lengua de Shakespeare estaban adoctrinadas para evitar las desviaciones ideológicas.

No obstante, muchos oímos a The Beatles (y a tantos otros) escondidos en la parte de atrás de la casa y con los adultos rogando que sintonizaran las emisoras americanas con poco volumen.

En la Cuba de los 60 era un privilegio poseer los discos de The Beatles. Se mostraban, se cuidaban con celo y no se prestaban. Aún al paso del tiempo, quienes los conservan, los guardan como tesoros.

Me encanta de Sgt. Peppers la canción que da título al album y Lucy in the Sky with Diamonds. Las pondría junto a Magical Mystery Tour, Strawberry Fields Forever, The Long and Winding Road, While my Guitar gently Weeps, Let it Be, Something, Eleanor Rigby y Because. Pero, ¿dónde dejo a Yesterday, Michelle, Here Come the Sun, Drive my Car, Ticket to Ride, Oh Darling, And I Love Her, For You Blue, No Reply, Lady Madonna, I´ll Be Back y Hey Jude y el resto?

Cada cierto tiempo llega el aniversario de un disco de los Beatles, los que constituyen una colección sagrada. Sus acordes nos transportan en el tiempo y a aquellos que no vivieron los 60, les permite el placer de soñar.
aimeecabcu2003@yahoo.es; Aimeé Cabrera

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