Política

La sovietización de Cuba y sus consecuencias (I)

Miami, USA, Ed Prida, (PD) El arsenal de guerra psicológica de la URSS es el más secreto y pérfido armamento jamás empleado. Lo afirmo porque lo pude comprobar, cuando era profesor en la década de los años 70,y me asignaron la tarea de diseñar el contenido de los cursos de Psicología Operativa para impartir a los oficiales del Ministerio del Interior.

La decana del programa había visitado varias academias de la URSS para adquirir experiencia, pero siempre le negaron información sobre la psicología y su aplicación en la inteligencia y contrainteligencia. Al leer las conferencias de extraordinario valor de un desertor soviético, llamado Yuri Bezmenov,comprendí el alcance que tiene esta especialidad militar. Poco después, encontré un extenso reporte de la DIA (DefenseIntelligence Agency) sobre las investigaciones de los científicos soviéticos en el uso de la Guerra Psicológica y la Psicología Militar y sus aplicaciones en muchos campos. Estas aplicaciones van desde el uso de la telepatía y la telekinesia en los submarinos hasta la preparación psicológica en la programación de conductas. La KGB y la GRU aplicando la hipnosis profunda podían inducir conductas automáticas en ciertos individuos para cometer atentados, sabotajes, etc.

Toda esta información nos da una explicación de cómo en muchos hechos ocurridos, los soviéticos han pasado inadvertidos como los verdaderos autores.

Los planes de Nikita Khruschev para atacar por sorpresa a los Estados Unidos tomaron carácter de urgencia después que concluyó, en 1959, la Operación Jovenzuelo de la KGB, que comenzó en Julio de 1953 y concluyo con el proceso de radicalización y toma absoluta del poder en Octubre de 1960. La siguiente etapa fue otra operación, llamada Posta Avanzada o Cabeza de Puente.

Había triunfado en Cuba Fidel Castro, con un movimiento aparentemente independiente de la URSS, cuya motivación y objetivo fundamental era restablecer la Constitución de 1940 y celebrar elecciones “libres” para el ejercicio de la democracia en el país.

Este fenómeno político que llamó la atención internacionalmente por su apariencia sana, en realidad, fue una trampa preparada durante muchas décadas antes por la URSS, quien estaba posicionándose en Cuba, utilizando sus fuerzas secretas, elemento fundamental para sus planes estratégicos contra los Estados Unidos. Según los cálculos soviéticos, la cercanía representaba duplicar la efectividad de sus fuerzas nucleares en un ataque a los Estados Unidos.

Luego de 1959,nunca se restableció la democracia en Cuba. Sucedió todo lo contrario. Se crearon leyes para subvertir el orden, destruyendo a la clase media; se desmanteló la industria de materias primas y productos manufacturados para la exportación; la expropiación de las tierras paralizó la producción de bienes de consumo de primera necesidad; sorpresivamente, se instituyó un cambio de la moneda circulante, despojando de recursos financieros a gran parte de la población, en especial, a la clase media, que quedaba neutralizada; se aumentaron las sanciones para todos los delitos y aparecieron infinidad de nuevos delitos para hacer desaparecer los derechos civiles e Individuales; se desorganizó la red de transporte nacional y se impuso la Libreta de Abastecimiento, como resultante de la desaparición de los productos, por la supuesta y creada artificialmente escasez de productos agrícolas e industriales, lo que facilitó un riguroso control del individuo, las familias, las viviendas y los movimientos de cada ciudadano.

Con estos pasos en la política doméstica de aquel movimiento romántico e idealista que derrocó a una dictadura -que aunque no actuara dentro del contexto democrático, en realidad, nunca cortó las libertades al extremo con que la pintaron – se crearon las bases estructurales para una nueva sociedad con una dirección unipersonal y dependiente de los mandatos de la URSS. Una sociedad en la que desapareció totalmente la transparencia y la información bajo un gobierno que se ejerció simulando que se estaba en una isla bajo constante estado de sitio.

Los asesinatos masivos y el despojo de propiedades, de manera arbitraria, por el nuevo gobierno crearon pronto, ante tales métodos, el malestar y el rechazo al sistema. Esto hizo surgir fuerzas de oposición que lucharon como pudieron contra las fuerzas represivas que contaban ya con el caudal de experiencia que introdujo desde sus inicios la KGB.

Los cubanos que pudieron salir al exterior se agruparon y adiestraron militarmente en Estados Unidos trataron de retomar la Isla en la invasión de Bahía de Cochinos. Esta operación estaba condenada al fracaso de antemano porque, como se supo más tarde, el presidente Kennedy permitió la operación, dejó desembarcar a los brigadistas, pero los abandonó, dejándolos sin apoyo, ante el temor de la amenaza factible por parte de la URSS de atacar desde Berlín Oriental a las tropas de la OTAN, si Estados Unidos apoyaba la invasión con una sombrilla aérea.

En Cuba, en esos momentos, como ya mencionamos, estaban las fuerzas rusas adiestrando a los cubanos y de inmediato, la URSS instruyó a Cuba para introducir fuerzas de subversión y terrorismo dentro de Estados Unidos, según el archivo de Mitrokhin.

Ya en 1962, Cuba disponía de una red de agentes superior a los 600 hombres y mujeres para acometer la tarea de subvertir el orden dentro de Estados Unidos. La lista de acciones llevadas a cabo en California, Texas, New York, New Jersey y la Florida es impresionante, además de en los enclaves militares del Canal de Panamá.

Revisando los archivos desclasificados de la comunidad de inteligencia norteamericana, encontramos cientos de files refiriéndose a las actividades subversivas de Cuba. Prueban su intervención en la creación de organizaciones secretas en la comunidad afroamericana, de la introducción de la religión musulmana, de la violencia, del desvío de aviones comerciales hacia Cuba, de sabotajes y terrorismo. En estos archivos,aparecen nombres como Carlos Lechuga, Quintín Pino Machado, Juan Moleón, etc., involucrados todos en actos de subversión, sabotajes, atentados, secuestros, robos, etc.
La Crisis de los Cohetes y el asesinato del presidente John F. Kennedy fueron, indudablemente, parte de los planes de ataque contra Estados Unidos, según consta en los valiosos informes que envió el hombre que salvo a la humanidad del holocausto nuclear, el valiente coronel Oleg Pentkosky.

El coronel Pentkosky detalló estos planes de ataque, desde Berlín con los ejércitos blindados y desde Cuba con los misiles de alcance medio e intermedio.
pridaissues@gmail.com; Prof. Ed Prida
(Fragmento del libro “La sovietización de Cuba y sus consecuencias”, del profesor Ed Prida.

Deje un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*