Política

La sovietización de Cuba y sus consecuencias (VI)

Miami, USA, Ed Prida, (PD) La desestabilización es la etapa en que se profundizan y generalizan los cambios generados y van tomando diferentes esferas de la vida social de un país, tales como:

La Religión. Destruir los conceptos y la moral religiosa. Todas las civilizaciones y culturas se han desintegrado al perder la religión que históricamente han profesado y que son parte de su identidad. Una sociedad sin religión está en plena descomposición y próxima a desintegrarse. Este aspecto fue muy estudiado por la Academia de Ciencias de la URSS.

La Educación. Se utiliza a todos los niveles para preparar al nuevo ciudadano con conceptos aberrados y distorsionados sobre la Historia y la práctica social. En especial los planes de estudio instrumentados desde la más temprana edad tienen como objetivo esencial borrar las actitudes tradicionales de respeto y amor a los símbolos de la Patria, dibujar en las mentes una imagen distorsionada del sistema de gobierno y de justicia social que ha hecho grande a la nación, borrar la herencia histórico- social de la nación.

La Vida Social. Lograr que se haga una norma de comportamiento depender y tomar ventaja de la ayuda del gobierno; facilitar la actividad sexual desordenada para destruir el concepto de familia; dependencia de las drogas y el alcohol, considerar la homosexualidad como natural, el darle vigencia legal a los inmigrantes ilegales llamándolos, eufemísticamente, “indocumentados”, etc.

El multiculturalismo y la inclusión, considerados “políticamente correctos”, hacen mucho daño al concepto de nación, porque los inmigrantes deben integrarse en la sociedad norteamericana, aprendiendo su idioma y aprendiendo el modo de vivir, porque no tienen por qué importarles los suyos al país que escogieron para emigrar.

El favorecimiento de estas causas tan peculiares por políticos mediocres ha contribuido mucho a fomentar la creación de grupos que compartan estos intereses, con el fin captar militantes activos entre ellos para su causa. Mientras más divisiones puedan crearse entre los estratos poblacionales, más fácil se le hace el trabajo al enemigo, ya que con cada otra capa social creada se producen más demandas de nuevos derechos, de nuevo estatus y de más división para romper el orden familiar, social y legal establecido en todos los niveles, desde lo biológico hasta lo religioso. Las contradicciones o conflictos de intereses entre los ciudadanos contribuyen a la subversión política e ideológica.

Las estructuras políticas. Las destruyen utilizando la participación democrática en el ejercicio del derecho a elegir, si aún existe en una democracia antes de fenecer. Buscan a los más representativos de la corrupción y a rabiosos antiamericanos para los diferentes niveles de dirección. Los candidatos preferidos serán siempre los que más se identifican con el enemigo para que sean capaces de facilitar el cambio que necesitan. La ayuda económica para dar la apariencia del apoyo popular siempre les sobra pero, tampoco se sabe de dónde viene la ayuda, ni quién en realidad los apoya.

Las relaciones laborales. Por medio de los sindicatos y otras instituciones buscan disminuir la productividad, aumentar el costo de los productos, y sobre todo, ganar poder para quienes dirigen las masas trabajadoras. A los líderes, en realidad, no les interesa mejorar las condiciones de trabajo, sino ganar respeto para la causa por medio de huelgas o paros laborales. El estimular contradicciones entre empresarios y asalariados es uno de los motores básicos en la creación de crisis sociales a favor de las ideas enemigas.

La ley y el orden. En este aspecto la meta es hacer perder prestigio a los agentes del orden (el FBI, la policía) y a las normas legislativas sobre el crimen. De esto se encargan los medios de prensa comprometidos y de muy buena gana, porque les reporta mucho capital. A su vez, con esto ayudan a subvertir el orden social de una manera poderosamente atrayente, en especial para que los jóvenes no respeten a la autoridad, porque ya llevan muchas generaciones aprendiendo a desobedecer las leyes por la influencia del cine, la música y la narrativa diaria. Ejemplos hay en abundancia: la exposición en la Prensa de transgresiones de la ley y el orden público como acciones que obedecen a la discriminación racial, los inmigrantes ilegales, denominados “indocumentados” , que son apoyados a que reclamen derechos que no les pertenecen. La prensa, a excepción de FOX, participa en la conspiración para subvertir el orden. Incrementan el delito original de pasar la frontera sin los requeridos documentos. Este apoyo sistemático los predispone además a tomar una conducta francamente hostil a la sociedad norteamericana, lo cual se palpa a diario en la manera que se proyectan sus opiniones. Como resultante, esta forma de subversión proporciona una sobre- reacción en cadena en las minorías cada vez que un agente de la ley hace cumplir el orden.

La Desestabilización es una etapa rápida, entre 5 y 10 años, en especial cuando ya el máximo nivel esta tomado (las órdenes ejecutivas de Obama aceleraron el proceso de la subversión).

En la medida que avanzan los procesos de desintegración social de las diferentes esferas sociales, se multiplican los vectores de cambio que pugnan entre sí. Las contradicciones provocan una reacción en cadena hacen perder el balance capaz de mantener el sistema social estable y lo llevan sin regreso a la etapa siguiente, la crisis.
pridaissues@gmail.com; Ed Prida

 

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