Política

“Llegó la hora de que el presidente Trump aplique la ley Helms-Burton para hacer realidad la libertad de Cuba”

Lawton, La Habana, Oscar E. Biscet, (PD) Cuba debe ser libre e independiente”, determinó el pueblo americano a través de sus elegidos en la Cámara de Representantes y de los estados de la Unión, Senado. Este pensamiento de amor a la libertad y justicia fue ratificado como ley de la nación por el presidente Willian McKinlley en la Resolución Conjunta de 1898. Después de 113 días, el opresivo y antidemocrático Imperio colonial español reconoció la independencia, soberanía y libertad del pueblo cubano que más tarde ratificó en el Tratado de París.

Los sueños y sacrificios del cubano de tener su identidad propia como nación, se cumplieron cuando se fundó la República de Cuba en 1902. La República libre fue cercenada, así su estado de derecho, la democracia y libertad, en su desarrollo adolecente y se impuso un estado delictivo comunista en 1959. Los sueños de los cubanos libres fueron truncados junto al deseo del pueblo americano de ver consolidado sus objetivos de una Cuba libre e independiente.

El amor solidario del pueblo estadounidense se mostró una vez más cuando decidió alzar su voz y rubricar la “Ley para la Libertad y Solidaridad Democrática Cubanas” o “Ley Libertad de Helms-Burton”, de 1996, que desde su inicio nunca ha sido cumplimentada en su conjunto e impidiéndose lograr su objetivo final: la democratización y libertad del pueblo cubano.

El presidente Donald Trump ha mostrado su innata capacidad para los negocios con un éxito magnánimo y su sapiencia de estadista como Presidente de Estados Unidos de América. Este es el momento de comenzar a detallar planes estratégicos y tácticos para la aplicación de los Títulos III y IV de la Ley libertad Helms-Burton para presionar moral y políticamente a la Unión Europea y demás países del mundo, en la búsqueda de soluciones que desintegren a la dictadura castro-comunista y se instaure la democracia y libertad en Cuba.

Por supuesto, si la Unión Europea y demás países persisten en su codicia de beneficiarse del trabajo esclavo de la nación cubana que mancilla el legado democrático y solidario de la Europa de Havel, Aznar, Walesa y, en ese interés malsano, desean olvidar que el régimen castrista es estalinista por su naturaleza constitucional, la cual es copia íntegra de la de Stalin de 1936. Y si continúan negando la cooperación en esta labor altruista y de derechos humanos a favor del oprimido pueblo cubano; entonces, al presidente Trump y a los cubanos no les quedará otra opción de parafrasear al pueblo americano de 1898 y reafirmar sus palabras: ¡recuerden el Maine, al infierno Unión Europea!

En realidad, Cuba socialista está en una crisis económica crónica agudizada, con falta de liderazgo político, en asociación al nepotismo y corrupción generalizada, y otras condiciones existen que son facilitadoras para un cambio en el país. El presidente Trump y los cubanos debemos continuar en la búsqueda de la justicia, el estado de derecho y la libertad para Cuba. Nosotros seguiremos luchando en la aplicación del Proyecto Emilia y el Presidente Donald Trump puede implementar la cuarentena, un verdadero embargo, bloqueo total marítimo y aéreo, al régimen opresivo castro-comunista y estoy seguro que Cuba será libre.
Tomado de: lanuevanacion@bellsouth.net

Presidente de la Fundación Lawton de Derechos Humanos
Presidente del Proyecto Emilia
Medalla Presidencial de la Libertad

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