Sociedad

Los Reyes Malos de Cuba en su día sin juguetes

La Habana, Cuba, Juan González, (PD) En aquellos tiempos, lamentablemente idos y perdidos, cada 6 de enero en Cuba, los niños se adueñaban del día y jugaban con los juguetes que aquellos Reyes Magos dejaron en cada hogar sin que importara mucho si se trataba de familias pobres, de clase media o ricos. Ese día era para los niños, eso sí, para todos los niños.

Los tres Reyes Malos de hoy, Raúl el Castro, Canel y la combinación atroz, Machado con Ventura, se afirman en el servicio de su amo de las tinieblas Lufidel, quien muerto y desde el culto post moderno radial, televisivo y grafitico a su personalidad, molesta después de muerto aún más que en vida.

Ellos ordenaron a sus asalariados de la policía Seguridad del Estado y de la otra policía que por ser revolucionaria no es nacional, ya que de ser nacional no podría ser revolucionaria, para que robaran los juguetes que las Damas de Blanco compraron de forma legal, para regalarlos a los niños, así lo hicieron y no hubo juguetes, porque de este corte son la mayoría de sus victorias.

Solo basta con recorrer la ciudad, mirar las tiendas y prestar atención a los precios de los juguetes. Son abusivamente altos. No están al alcance de todos los bolsillos o casi de ninguno. Pero, ¿qué les importa eso los Reyes Malos? No les importan los juguetes, pero tampoco les importa que estos niños tengan leche o tan solo una alimentación que cuente como satisfactoria.

De lo que se trata es de que los niños sean asmáticos, poco aseados o simplemente, frías y eficientes máquinas de matar. Las máquinas de matar no necesitan juguetes, la eficiencia o la frialdad tampoco pesan demasiado para tales valoraciones. Los niños que juegan y defienden a su amiga o a su hermana, no será fácil uniformarlos y enviarlos a maltratar mujeres, cuando lleguen a adultos.

El pasado 6 de enero de 2017, no guardó semejanza alguna con aquella fiesta tradicional que en aquella Cuba perdida, fue ilusión compartida de padres, abuelos y niños. Lo que sí lograron los Reyes Malos, fue lo que es hoy la consigna de moda. Todos son Fidel y esto nadie puede ponerlo en duda. Cada mujer maltratada por tratar de poner juguetes al alcance de niños sin recursos, les ratifica en esta condición por la que optan.

Ciertamente, ellos son Fidel y ya hasta lograron ser como el Che. Nadie podrá poner esto en duda. Solo personas de esta condición podrían proscribir las navidades y quitar la alegría de los juguetes un 6 de enero. Nunca han dudado en delimitar sonrisas y recortar primaveras.

Hoy se trata de que tengan miedo. Temen que algo que ya sucede sotto voce, se convierta en absoluto. El pueblo de a pie se vincula un poco más cada día con la oposición pacífica. En algún momento iba a suceder. Los opositores de a pie no son otra cosa que pueblo de a pie. Cada protesta escenificada por opositores contra abusos policiales es sentida muy hondo por todos los que han sufrido tales abusos o por aquellos que sienten que en algún momento podrían ser abusados.

Esta es la razón por la que robaron con fuerza los juguetes, que para los niños sin recursos compraron las Damas de Blanco. Por eso las golpearon con ese ensañamiento tan propio de ellos, así demuestran que son quien dicen ser. Así se sirve en Cuba a la dictadura más antigua y cruel del continente, es así como hoy los Reyes Malos marcan la diferencia.
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

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