Cultura

Los tres libros impresos de Fabio

Plaza, La Habana, Jorge Luis González, (PD) La obra literaria editada de mi recién desaparecido amigo-hermano Rogelio Fabio Hurtado es bastante limitada: solamente tres libros. Las causas principales fueron dos. La primera, la rotunda negativa de los funcionarios gubernamentales en divulgar su poesía y prosa, aunque no siempre fuera contestataria. El simple hecho de ser también un periodista independiente, puso la censura por anticipado. El otro motivo que restringió su producción intelectual, fue su deteriorada salud, que lo condujo a una muerte temprana. La reducida visión, producto de un avanzado glaucoma y una catarata, agravada por una diabetes crónica, lo tenía al borde de una ceguera casi absoluta.

Comentaré en esta crónica como logró la publicación de sus tres únicos libros impresos y añadiré algunos hechos de interés ocurridos durante los procesos de gestación de ellos.

El primero de los tres libros fue “El poeta entre dos tigres”. Su edición se hizo durante una visita por invitación de familiares y amigos a Miami, en 1996. Las amistades de allá lograron el financiamiento del ejemplar, por una pequeña editora independiente, llamada La Torre de Papel, situada en 29 Santillane Avenue, Suite 1; Coral Gables, Florida., que estaba bajo la dirección de Carlos A. Díaz Barrio. Este ejemplar contó con una portada diseñada por su amigo el pintor Alejandro Lorenzo.

El volumen tiene una selección de 20 poemas, extraídos de cuatro poemarios, los cuales tituló “Una muchacha casi igual a todas”, Remember, Cita Aplazada y Crónica de amigos. La mayoría de estos poemas están dedicados a mujeres, amigos y a su madre, hay uno referido a la base militar de San Julián, en la cual estuvo destacado en su juventud, como militar.

El único título extenso que logró publicar, es “Orden hospitalaria de San Juan de Dios; 400 años en Cuba”. Aquí se recoge la historia de esta organización eclesiástica en nuestro país hasta nuestros días. El libro cuenta con unas 350 páginas. Tiene un prólogo del hermano director en ese tiempo, Manuel Colliga, una introducción al tema y cinco capítulos, uno por cada siglo. Culmina con uno que incluye la visión de esta hermandad hacia el futuro. Al final se añade una muestra fotográfica de trabajadores y niños atendidos por esa institución.

Durante la redacción del texto, contribuí de forma modesta con él, al logro de sus resultados. Le facilité para su consulta, libros antiguos de mi propiedad como “Habana antigua y moderna o lo que fuimos y lo que somos” de José María de la Torre, y “Habana Antigua” de Manuel Pérez Beato. Estos dos ejemplares fueron obras fundamentales para el trabajo de esta naturaleza, emprendido por Fabio.

La impresión de este volumen se hizo en Colombia, por cuenta de los Hermanos de la Orden. Estuve el día de su presentación, el 14 de noviembre de 2003, la cual se efectuó en el Hogar San Rafael. La dedicatoria estampada en mi libro, que guardo como un tesoro, fue: “Para Jorge Luis, mi amigo de siempre, desde la polémica hasta las coincidencias, ha sido un don contar contigo”.

El último de los tres libros que logró ver publicado –hay en estos momentos uno en proceso en el exterior- fue “Hurrá y otras elegías”, que obtuviera el premio de poesía en el Concurso Literario Vitral 2004, auspiciado por la publicación del mismo nombre del arzobispado de Pinar del Río y cuyo director fue Dagoberto Valdés.

Estuve presente cuando Dagoberto Valdés lo incitó a participar en el concurso. Nos hallábamos invitados a realizar una ponencia cada uno en el Encuentro Iberoamericano Dulce María Loynaz en la provincia pinareña. El contacto que tuvimos durante la celebración del evento dio sus frutos y el resultado fueron los 16 poemas que conforman el volumen con los cuales obtuvo el primer lugar en esta categoría.

No pude estar presente el día de la entrega del premio. Me perdí la ocasión de ver su rostro jubiloso, lleno de orgullo por tan merecido reconocimiento. Fue uno de los momentos importantes de la existencia de Fabio.

Existen además otros materiales impresos, que están dispersos en publicaciones periódicas, como las revistas Espacio, Palabra Nueva, entre algunos espacios más. Su obra en formato digital más abarcadora, puede encontrarse en múltiples sitios de la web, como Primavera Digital, Diario de Cuba, entre otros medios.

Estas notas son un homenaje más a ese gran amigo, que sin tener la misma sangre, se comportó como familia en muchos instantes a través de los años. Sirvan estas líneas como recuerdo imperecedero a la persona que fue Rogelio Fabio Hurtado.
jorgelibrero2012@gmail.com; Jorge Luis González

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