Cartas a Modesto, Economía

Modesto el farmacéutico o el descubrimiento del agua tibia

Lawton, La Habana, Paulino Alfonso, (PD) Sr. Modesto: A pesar de que hace pocos años, su industria Bio Cuba Farma aseguraba ante la televisión oficial (su televisión) que los medicamentos estaban resueltos en un 85% con producción nacional, la escasez, consustancial a su socialismo próspero y sostenible, establece la ausencia de los medicamentos que demanda una población cada vez más depauperada.

Un reportero cubano independiente, Steve Maikel Pardo, explicó por vía telefónica en el programa Cuba al Día, de Radio Martí, que los medicamentos que escasean en las farmacias estatales y se producen en el país, los venden en las farmacias internacionales a precios exorbitantes.

Un recorrido por farmacias de La Habana pone al descubierto la dura realidad que enfrentan los cubanos de a pie cuando se enferman y no encuentran el medicamento indicado en las dependencias estatales. No tienen divisas para pagarlo en las farmacias internacionales y tampoco dinero nacional devaluado CUP suficiente para pagar los precios que piden por estas.

Ante la urgencia del medicamento, el cubano tiene pocas opciones, y lo peor es que en todos los casos le falta dinero para pagarlas “por la izquierda”.

En las farmacias estatales, el medicamente que nunca hay, se paga con moneda nacional devaluada, ya que en estas no se permiten pagar con divisas para evitar la corrupción.

Las farmacias internacionales están en hoteles y aeropuertos, y son para extranjeros. En ellas siempre hay todo tipo de medicamentos, no se necesita tarjetón ni receta médica. Claro, se requiere el pago en CUC.

Otra opción de obtener medicinas y que es la más usada por los cubanos, son las farmacias clandestinas, donde se consigue de todo.

El reportero señaló como ejemplo que los antibióticos, las pomadas antimicóticos, y las pomadas para quemaduras cuestan entre 4 y 6 CUC el tubo en las farmacias internacionales. Una persona que gane un salario promedio de 400 pesos al mes, no los puede pagar.

La escasez de medicamentos no es un problema nuevo. Data de hace más de 30 años y esto es conocido por todo el pueblo. Todo el que haya padecido de enfermedades crónicas sabe que aun en la época soviética cualquiera de los medicamentos que requerían eran vendidos a altos precios.

Claro que usted y los suyos no tienen y nunca han tenido necesidades de este tipo. Para ustedes estaba la clínica Cira García y el piso 23 del Hospital Aimejeiras, sin contar con la farmacia Cubalse de 41 y 18 en Miramar, donde se pagaba con certificados C, que era por entonces, el equivalente del fula.

Por suerte para ustedes, por entonces no había periodistas independientes ni Radio Martí que lo divulgara, pero para su desgracia existimos y hay bastantes personas que ponen todos los días un grano de arena para que un día desaparezcan todas estas ignominias impuestas por usted y su corte milagrera.

Hasta entonces, si el destino me lo permite, me reitero de usted enemigamente suyo, señor Modesto. palfonso44es@gmail.com ; Paulino Alfonso

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