Sociedad

Ofertas comerciales

Manzanillo, Granma, Dr. Santiago Emilio Márquez, (PD) En las Tiendas Recaudadoras de Divisas (TRD) hay poca variedad de productos, y un pésimo diseño en cuanto a ropa se refiere. Esto se acentúa más en las que están situadas en regiones alejadas de la capital.

Parece ser que los encargados de surtirlas no se rigen por la moda, tienen mal gusto o compran lo que más barato encuentran en el mercado internacional.

No tienen en cuenta la ropa para las señoras de mayor edad ni para las obesas.

Los zapatos, muy caros, se mantienen mucho tiempo en estantes y vidrieras sin ser comprados. Esos zapatos, luego de adquiridos, se rompen en corto tiempo.

La mayoría de la población tiene que hacer sacrificios para poder adquirir los zapatos.

Otro tanto ocurre con los juguetes. Los niños lloran para que sus padres se los compren, pero no tienen el presupuesto necesario, tratan de explicárselo pero no los convencen y terminan en llantos y pataleos por no poder llevarse el juguete ansiado.

Pero ahí están los cuentapropistas, que venden ropas, calzado y bisutería, importadas de Guyana, Panamá, Rusia y otros países. Es una mercancía acorde a la moda y con mejor calidad.

Estos particulares, que se han instalado en sus viviendas o han adquirido casas para estos menesteres, venden a plazo, lo que hace que sus productos sean más demandados y comprados que los de la red estatal.

Muy demandada es la venta de ropa reciclada, que de forma jocosa la población llama “trapi-shoppings”. En este tipo de tienda, los precios son más asequibles.

En Manzanillo, estas ropas “de uso” son vendidas en las tiendas de productos industriales. Se desconoce si son compradas o donadas al país. De lo que sí no hay dudas porque queda claro a la vista, es que es una mercancía despreciable para quienes la comercializan. Son tiradas en el piso y a pesar de estar establecido, no se clasifican como ropa de primera, segunda o tercera clase; además están sucias, muchas rotas, e incluso sin botones. Aun así, todas las venden al mismo precio, violando las normas establecidas. Según esas normas, la ropa debe de estar colgadas en perchas, y deben retirar de la venta las que están deterioradas.

Hay artículos muy solicitados como las sábanas que casi nunca ponen en venta, y cuando lo hacen están en mal estado.

Algunas personas acogidas a la seguridad social que han recibido este tipo de ropa, de tan mala no han podido darle uso.

Es bochornoso y denigrante. Los directivos de la Empresa Municipal de Comercio deberían de dejar de maltratar de esta forma a los clientes. Pero sería algo excepcional: los cubanos vivimos constantemente humillados.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Santiago Emilio Márquez; móvil: +53523574953
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

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