Política

Otoño gris

Lawton, La Habana, Juan Moreno, (PD) “… El día que nosotros pudiéramos cortar el dinero, se acabó la contrarrevolución, por que funcionan por dinero, no por ideas”. Palabras del “Delfín” de la transición, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, 1er vicepresidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a supuestos cuadros del partido Comunista, en un video, que muy casualmente se filtrara a los medios alternativos a solo semanas de iniciarse el proceso electoral más polémico y controlado en la historia de la nación

De esta manera, una sociedad que aspira a una evolución social y cambios sustanciales a través de procesos electorales plurales y transparentes, puede ver como se muestra la cara de la “democracia” en los sectores más conservadores de la élite de poder. Donde los principales agentes de influencia, pugnan por la tajada más grande y articulan una cínica demagogia.

Dichos sectores disfrazan totalitarismo, incapacidad de gestión y dictadura, con un discurso retórico y enfermo de poder e intolerancia. La voluntad política cambió su estandarte ciudadano por derroteros totalitarios, al estilo de la Alemania Nacional Socialista de la primera mitad del siglo pasado.

Muchas personas (incluso cercanos colaboradores) esperaban que las “reformas que introdujo Raúl Castro, en su flamante gobierno, ayudarían al país, a la descentralización económica y empoderaría más al sector empresarial ciudadano, para un desarrollo económico expansivo al interior de la sociedad. Al cabo de 9 años de gobierno raulista, las tímidas “reformas “implementadas, lejos de proyectar mejoras económicas, políticas y sociales, dejan tras sí, una visible estela de más centralismo, segregación cuentapropista y censura ciudadana.

Con un matiz represivo a gran escala y en violación de sus propias leyes, intentan apagar el fuego de la democracia participativa, en comicios dirigidos y amañados desde su concepción partidista. Así desplazarán la incursión de verdaderos agentes de cambio desde las comunidades. Esos que a través de sus diferentes propuestas, han movido las bases estructurales de un vetusto gobierno, arraigado más en el dogma que en el paradigma. Que cambió el deber para con el ciudadano, por la imposición totalitaria.

Aunque tardíamente, se dan a conocer a través de este controversial video medidas coercitivas. Nada nos toma por sorpresa, era de esperar tal reacción. Muy oportunamente, este heraldo imperial anuncia muy a su pesar, una victoria ciudadana. Tal triunfo es visible desde todo el andamiaje represivo montado por el régimen, temeroso de tener que ventilar su fracasada ideología, en unos comicios viciados de parcialidad. Sin medir consecuencias o costo político, las huestes represivas se aprestan para comenzar la nueva versión de la primavera negra: El otoño gris.
morenoborregojuanmanuel@gmail.com; Juan Moreno
Ver: Ley 72, Ley Electoral
Ver: Ley 91, Ley de los Consejos Populares

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