Sociedad

Penosa situación en la Finca Maromera

Manzanillo, Granma, Tania de la Torre, (PD) La finca Maromera, en el callejón del MINAZ, es una pequeña comunidad del municipio Manzanillo, provincia Granma, donde hay 24 casas. La entidad municipal de Vivienda ha impedido la entrega de las propiedades a los dueños de esas casas por ser consideradas ilegales. Esto trae como consecuencias que las familias que las habitan hayan tenido que recibir la corriente eléctrica de forma ilegal, a través de las llamadas “tendederas”, pues hay un solo contador, que tiene el número 2015-043090007875.

Rosa Guerra Santana es afectada por estas tendederas. El fluido eléctrico le llega con poca intensidad, por lo que no puede cocinar con electricidad, sino con leña, en el patio.

En su pequeña vivienda, donde solo hay un cuarto, viven dos matrimonios y un niño, Alain Yoel González Pelegrino, de nueve meses de edad, afectado por el humo que expide la leña.

Por levantar cinco palos en el patio para hacer una cocina, Rosa Guerra estuvo detenida por cuatro días y le impusieron una multada de mil pesos. La multa se le ha duplicado por no tener dinero para pagarla.

El suministro del agua se le instaló a toda la comunidad hasta la llave maestra. Para que el agua les llegara hasta las casas tuvieron que comprar en 15 pesos el metro de manguera, cuando deberían haberlas puesto sin cobrar.

Rosa Guerra decidió instalar el agua y resultó multada con seis mil pesos en agosto de 2016.

Refiere Rosa Guerra que el gobierno local le hace la vida imposible y no le presta atención a sus quejas.

Hace poco, decidió solicitar en la Oficina Nacional de la Administración Tributaria (ONAT) una patente de molinera pero el motor le fue decomisado en calidad de depósito por las deudas que tiene y no pudo continuar con los trámites.

Rosa no cotiza el Comité de Defensa de la Revolución (CDR), ni la Federación de Mujeres Cubanas (FMC), porque según afirma, “no funcionan para los pobres y desvalidos”.

De forma constante le anuncian su desalojo, a pesar de ser una de las que más tiempo lleva en el lugar.

Recientemente se acercó a la delegada del Poder Popular, nombrada Elvira, le narró su caso, y le pidió que la dejaran legalizar su vivienda, pero no la escuchó. Sin embargo, la funcionaria tiene legalizada la suya y le instalaron un metro contador.

Los habitantes de la finca Maromera siguen a la espera de algún dirigente que sea capaz de escuchar y resolver sus justos reclamos y que en vez de desalojarlos, aporte soluciones prácticas.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Tania de la Torre; Teléfono: 23574953
*Red de Comunicadores Comunitarios

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