Política

Preguntas a Josefina Vidal y a sus jefes

Lawton, La Habana, Paulino Alfonso, (PD) El régimen castrista, a través de su funcionaria Josefina Vidal, advirtió antes de que Trump se instalara en la Casa Blanca, que no aceptará presiones, condicionamientos ni agresiones en sus relaciones con Estados Unidos.

Desde que el castrismo y la administración Obama comenzaron un proceso de deshielo, en varias reuniones bipartitas se han firmado 20 acuerdos todos relativos a asuntos tan importantes que solo han sido divulgados por la prensa oficialista en un formato parco y cerrado.

Aún quedaron importantes temas pendientes en ese proceso de normalización que la administración Obama no quiso resolver o los dejó a Trump para que estos se enredaran en dificultades con un segmento muy importante de la población hispana en los EE.UU: la cubana.

Trump, a pesar que durante la campaña dijo que aprobaba las relaciones con Cuba, pero que en su mandato buscaría un mejor acuerdo, más cercanos a los intereses de Estados Unidos, a la muerte de Fidel Castro lo calificó como “un tirano brutal”.

No obstante, el régimen se ha mantenido discreto sobre no solo estas, sino sobre todas las declaraciones de Trump. Incluso todos los funcionarios cubanos se han abstenido de dar respuestas directas en espera de una posición oficial de Trump como presidente en ejercicio.

En ese sentido, Josefina Vidal expresó que es demasiado pronto para predecir qué política hacia Cuba seguirá el nuevo gobierno y señaló incluso que no todos los funcionarios nominados por Trump tienen posiciones duras hacia Cuba.

Dijo la inefable señora “Hay también otros funcionarios, hombres de negocios que Trump ha nombrado en papeles de gobierno, que están a favor de los negocios con Cuba, que piensan que Estados Unidos se beneficiará de la cooperación con Cuba, sobre temas relacionados con la seguridad nacional de Estados Unidos”.

Ante las enigmáticas declaraciones del régimen, me hago varias preguntas.

Aparte de regular el status fronterizo con los EE.UU y mejorar las tensas relaciones que desde 1959 han existido siempre entre el gobierno norteamericano y el régimen castrista y buscar armonizar la aplicación de normas que combatan con más eficacia al terrorismo y al narco tráfico, ¿por qué el castrismo no considera permitir una más eficaz colaboración con la DEA?

¿Por qué el régimen no revisa la política salarial que aplica a los todos los inermes cubanos que prestan sus servicios en más de 70 países para evitar que estos tengan que escapar?

¿Por qué se oponen con plañideros lamentos ante Urbi y el Orbi por no tener el financiamiento suficiente para que los cubanos tengan servicio de Internet en sus hogares? El gasto pudiera ser pagado por amigos o familiares en cualquier parte del mundo. Solo bastaría que en una visita a la isla dejaran a sus familiares una laptop con el servicio instalado y pago.

¿Dónde quedaron los buenos augurios que hizo Mr. Obama a aquellos exultantes “emprendedores” tan televisados?

La respuesta a estas y otras preguntas que no considero ni formular para evita redundancias, el régimen las relaciona únicamente con la sempiterna falta de liquidez que trompetea, a pesar de que desde el año 2002 del chavismo enloquecido ha recibido no menos de 12 mil millones de dólares anuales, suficiente para instalar un sistema que hasta los empobrecidos haitiano pueden tener en sus casas.
palfonso44es@gmail.com; Paulino Alfonso

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