Política

¡Que se vayan, no los queremos, no los necesitamos!

El Cerro, la Habana, Rogelio Travieso, (PD) Por intentar o marcharse del país, han sido muchos los cubanos obligados a vivir, con políticas discriminatorias, de ofensas, vejaciones y hasta maltratos físicos. También, han sido empleados métodos de control y discriminatorios, con la utilización de aquellos cuestionarios de ‘cuéntame tu vida’ y las verificaciones dirigidas a otorgar acceso a centros de trabajo, de estudio, a organizaciones oficialistas, a viajar al extranjero, etc.

¿Cuántos años, familias enteras estuvieron sin relacionarse y divididas? ¿Acaso los Comité de Defensa de la Revolución (CDR) en las cuadras y barrios, no tenían como una de sus tareas, informar sobre los vecinos que se relacionaran con familiares y amigos en el extranjero? ¿Olvidamos los tiempos de poca correspondencia existente y la obligatoriedad de las cartas abiertas y leídas?

A continuación dos recuerdos personales vividos.
Cuando yo residía en el Barrio Obrero, municipio San Miguel del Padrón, Habana, con Miriam mi esposa y mi hija Miriela. En el año de 1978, visito Cuba, mi suegro José Barroso, padre de mi ex – esposa Miriam. En esa visita yo acompañe a Barroso, a muchos lugares, donde el visito a familiares y amigos. También lo acompañe a restaurantes y a varios PIO-PIO, que existían en la Habana, de aquel entonces.

Meses después fui movilizado por el Comité Militar, para entrenamientos en la provincia de Pinar del Rio, con vistas a cumplir misión militar en la república de Etiopia. Durante los días del entrenamiento un conocido de mi pueblo que era oficial de la contrainteligencia militar, se me acerco y me dijo: “Rogelio ¿Qué pasa contigo? Ha sido denegado para marchar para la misión, pues hay informaciones que tú te paseaste con un comunitario contrarrevolucionario por toda la Habana”. ¡Me alegre, pues no tenía interés de ir a misión alguna! Más aún, cuando posteriormente se conoció, pues la vida se encargó y lo demostró, que tales misiones, solo sirvieron para defender dictadores y delincuentes.

En 1980, Miriam mi ex -esposa y yo, durante varios días, dimos protección a Hugo y Pepe, hermanos de Miriam. Así pudieron marcharse de Cuba, sin ser agredidos como lo intentaron en el municipio de Boyeros contra su hermano Hugo. ¿Acaso no fue 1980, un año de terror para los de la Embajada de Perú y éxodo del Mariel?

Durante muchos años, el régimen castrista a través de los CDR, se apropió de las propiedades, que en muchos casos, habían pertenecido a los abuelos o bisabuelos de quienes se marchaban de Cuba.

¿Acaso no existió una política de persecución contra deportistas y artistas con intenciones de abandonar el país, o los que desertaban? ¿No fueron ellos tildados de traidores?

¿Cuántas veces no escuchamos amenazas extremistas y abusivas? Como por ejemplo: ¡Si no te conviene la revolución, vete del país!

El pasado lunes 30 de octubre en el periódico Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, (PCC) apareció una información de rectificación, sobre la política que se aplicaba los cubanos e hijos de estos residentes en el exterior.

¿Acaso se podrá olvidar todos los daños ocasionado a la familia cubana? ¿Quién o quienes repararan tanto daño al pueblo cubano?

En los oídos de las personas mayores, seguramente aún retumbaran aquellas exclamaciones lanzadas desde las tribunas. ¡Que se vayan, no los queremos, no los necesitamos!
rtraviesopnhp2@gmail.com; rogeliotravieso@nauta.cu; Rogelio Travieso, Móvil 538 59142 *Partido Liberales de Cuba

Un comentario

  1. Prohibido olvidar.

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