Internacional

¡Se lo dijimos a los venezolanos!

Miami, USA, Esteban Fernández, (PD) No, no solamente fui yo, ni solamente fue usted, fuimos miles de cubanos los que les hicimos advertencias y les aconsejamos: “¡Mucho cuidado, porque van a perder el país igual que nos pasó a nosotros!”.

Y todas las respuestas fueron engreídas, y nos decían hasta con cierto orgullo “¿Igual que ustedes? No, nosotros no somos como los cubanos, lo que les sucedió a ustedes no nos pasará jamás a nosotros”.

Es decir que nuestras admoniciones de buena fe eran respondidas con altanerías y con lanzarnos a la cara que “Ellos eran mejores y más inteligentes que nosotros”.

¡Qué pena!, bajábamos las cabezas, y nos parecía que hablábamos con niños que les indicábamos que no se tiraran al río crecido y no nos hacían caso y se ahogaban.

Ya les hablé de mis intercambios de opiniones con Ernesto Cortez -el de Bienvenidos- y con el cantante Oscar de León, en la foto junto a mí cuando yo no sabía que cambiado por caca se pierde el cartucho. Ambos, desde luego, tiraron a mondongo mis opiniones.

Yo no conozco ningún cubano -y mira que yo conozco compatriotas- que no se haya tomado la molestia de aconsejarles e indicarles los peligros que estaban corriendo votando mayoritariamente por Hugo Chávez. Ninguno me puede decir que las respuestas fueron: “Oye, muchas gracias, vamos a tomar en cuenta tus opiniones y vamos a ser precavidos”. De eso nada, nuestros consejos fueron reciprocados con desprecios y burlas de gigantescas proporciones.

El final es trágico ¡para ellos! Se fastidiaron, les cayó carcoma, les cayó la peste bubónica castrista, y tienen al frente del país a un retardado mental, a un imbécil, a un analfabeto.

Y… ¿dije que el mequetrefe Maduro está “al frente del país”? No, mis hermanos, los que están dirigiendo a esa nación son los cubanos malos, allí los que mandan, los que sostienen a la tiranía son Raúl Castro, Ramiro Valdés, Leopoldo Cintra Frías y una enorme manada de desmadrados castristas.

Y nosotros no los abandonamos, quizás porque somos masoquistas, o porque somos anticomunistas y anticastristas hasta la médula.

Y encima de todo tenemos que sufrir que nos digan que “el pueblo venezolano lucha más por su libertad que nosotros por la nuestra”. No arruguen que no hay quien planche.

Eso es mentira, es una injusticia, y una falta de respeto de marca mayor porque NINGÚN PUEBLO EN EL MUNDO HA LUCHADO MÁS -Y MÁS TIEMPO- POR SU LIBERTAD QUE EL NUESTRO. Tenemos una lista de muertos y mártires que no la brinca un chivo.

Como también es una insolencia comparar a la dictadura chavista y madurista con la castrista. Cuando comiencen a fusilar a tutiplén, en masa, a los venezolanos, cuando todos los paredones estén ensangrentados en esa nación, y cuando lleven 60 años acabando con Venezuela, entonces y solo entonces podemos hacer una mejor comparación.

Ya sé, ya sé que a nadie le gusta que le digan esto, pero es lo menos que podemos decirles: “¡Se los dije, coño, se los dije!”.

Y de paso, paren de quemar banderas cubanas, quemen las banderas castristas “roja y negras”, porque los que adoramos la bandera cubana lo único que hicimos fue tratar de salvarlos y nos tiraron a porquería.
Esteban Fernández, Tomado de: http://www.lanuevanacion.com; alfredocepero@bellsouth.net

Un comentario

  1. Tiene ud. toda la razon. Le contare mi experiencia personal.
    En 1990 viaje a Venezuela como punto inicial de una gira como asesor temporero de la Organizacion Panamericana de la Salud (OPS). Alli ejerci como supervisor de la red de informacion cientico medica, en dos unidades; la Universidad Central de Venezuela en Caracas y en la Universidad de Merida (en los Andes venezolanos).
    Al partir hacia Brasil y Peru con igual encomienda academica, un grupo de profesores venezolanos se dieron cita en casa de uno de ellos (a escasas calles del palacio de gobierno). El objetivo era intercambiar criterios supuestamente academicos, aunque pronto me percate que solo buscaban hablar del sistema de gobierno cubano.
    Para mi era muy dificil debatir sobre el tema pues debia regresar a Cuba ( siempre que viajaba debia dejar a la familia evidentemente como rehen) y ademas un amigo acababa de pasar por un proceso que termino por condenarlo a tres años de carcel por el delito de “propaganda enemiga”.
    No obstante termine por exponer con pelos y señales la realidad cubana a los “sabios” que argumentaban la necesidad de un gobierno “centralizado y con un lider carismatico”. Cerre mi exposicion diciendoles literalmente ” No es lo mismo invocar al Diablo, que verle asomar la pezuña” y me respondieron que “ellos eran diferentes, que sabrian manejar la situacion”. En febrero de 1992 fue el intento de golpe de estado de Hugo Chavez ( que vino a ser como el “Moncada” para Fidel Castro). Lo demas es ya historia conocida.
    Muchos años despues viviendo exiliado en España algunos de aquellos “sabios” me escribieron e-mails retractandose de sus autosuficientes argumentaciones sobre la supuesta superioridad nacional venezolana.
    Claro eso mismo nos paso a nosotros como pueblo y en eso se baso la estructura chovinista de la ingenieria social-totalitaria castrista.
    Lo peor es que seguira pasando con otros pueblos
    . La hidra comunista tiene demasiados tentaculos y los pueblos mientras mas listos se suponen a si mismos, mas faciles resultan de manipular.

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