Sociedad

Solo con la muerte encontraron la paz

Güira de Melena, Artemisa, Jorge Bello, (PD) Solo en la muerte una anciana y su hijo encontraron la paz que tanto les fuese negada por las instituciones estatales de la Seguridad Social en el artemiseño municipio Güira de Melena.

Desatendida y en una miseria escalofriante, culminó sus últimos días Gloria Elena Cabrera Díaz, quien residía en Avenida 89 #9212 entre 92 y 94. Falleció víctima de un paro respiratorio.

Durante muchos años, esta mujer y su hijo inválido –quien murió poco después que su progenitora- solo conocieron la desdicha. Desamparados por quienes deberían haberlos protegido, llegaron al final de sus días sin ver su destruida vivienda reparada y en la más absoluta miseria, a pesar de los muchos reclamos y peticiones que les formularan a las autoridades gubernamentales del municipio, según quedó plasmado en anteriores publicaciones de este comunicador.

En algunas ocasiones, Gloria y su hijo Luis recibieron ayuda de manos de proyectos auspiciados por organizaciones del exilio, y a través de la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

Gloria y Luis fueron de los damnificados del huracán Charley en 2004, a los cuales después de 13 años, aun no se les habían entregado los materiales para la reparación de su destruida vivienda, por la corrupción imperante en el seno del Poder Popular municipal.

Conversando con Carmen Rosa, una vecina, quien prefirió no ser fotografiada por razones personales, supe que era quien se encargaba, por caridad, del cuidado y alimentación de Gloria y Luis. Comentó que la fallecida se encontraba muy enferma y desprotegida, no recibía atención alguna del gobierno, contaba solo con una pensión mensual de 148 pesos (unos 6 dólares) que no le alcanzaba ni para las medicinas.

Refirió la vecina que se formularon muchos reclamos a la Dirección de Vivienda, al Gobierno y al Partido Comunista para que le acabaran de reparar la casa a estos ancianos, lo cual devino en polémica. Los materiales que les asignaron aparecen oficialmente como entregados a la familia, pero no existe documentación que acredite la entrega. Tampoco hay evidencia en algún registro de hacia dónde fueron a parar esos materiales, puesto que a los interesados jamás se los entregaron.

Este caso evidencia el alto nivel de corrupción y fraude en las instituciones del Estado en la provincia de Artemisa, la decadencia y falsedad del sistema, donde las instituciones estatales de asistencia y seguridad social dejaron de funcionar hace mucho tiempo.

Gloria Elena y su hijo se marcharon de este mundo en la más absoluta miseria, esperando por la ayuda prometida por los que pregonan que “la Revolución es de los humildes y para los humildes”.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Jorge Bello; móvil +53 53353648
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios
Gloria Elena, sentada en su destruida casa días antes del deceso

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