Religión, Sociedad

Tormento, posesión demoníaca y demonización

El Vedado, La Habana, Manuel Morejón (PD) En Primera de Samuel 16:13-15 se habla de un espíritu malo que atormentaba a Saúl luego de que el Espíritu de Jehová se apartara de él.

Tormento no es igual a posesión demoníaca. La posesión demoníaca implica propiedad, control completo de todo el cuerpo, al extremo de que el individuo no puede controlar sus movimientos, mientras que el tormento es momentáneo, parcial, y efectuado desde afuera.

En las demonizaciones, que solo se dan entre cristianos, los espíritus malos tienden a atormentar a las víctimas desde adentro y desde afuera.

Resumiendo, el tormento es desde fuera, raras veces los espíritus malignos entran y permanecen, los demonios vienen contra una víctima y la afligen, la desesperan y la desconciertan cuando no sabe lo que es, como le pasaba al rey Saúl.

Cuando no se saben las diferencias, se confunde si la víctima está posesa o demonizada.

He tenido experiencias de casos donde se le ha atribuido posesión demoníaca o demonización a personas y solo han sido tormentos. Es muy difícil saber cuál de las tres ocurre, ya que sucede muy rápidamente y solo se atina a sacar a ese o esos demonios con el fin de que dejen libre a la víctima y no se atina a consultar nombres, etc.

Es bueno tener en cuenta estas realidades que pudiéramos vivir con el fin de no apresurarnos a declarar o transmitir ciertas “verdades” que escuchamos y luego repetimos.

En ocasiones, en el acto de liberación de una víctima, se ha visto en alguna persona cercana a ella tener manifestaciones de posesión o demonización, y lo primero que atinamos a decir –ya que ignoramos el concepto de ser atormentado por algún espíritu maligno- es que “se le metió el demonio” a esa persona.

Hay algunas posibilidades de que ocurra que una persona sea atormentada por un espíritu malo, la persona tiene demonios, pero no se le ha metido un demonio en ese momento, sino que ya lo tenía de antes; es decir, tiene demonios y encima es atormentada.
alianzacristiana777@gmail.com; Manuel A. Morejón
Capricho n º 43, «El sueño de la razón produce monstruos» (Fragmento), Francisco de Goya

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