Sociedad

Un caso del grupo de los 53 presos que el régimen le dio a Obama

Güira de Melena, Artemisa, Jorge Bello, (PD) Miguel Guerra Hastié, tiene 43 años, un residente de Güira de Melena, Artemisa, que fue puesto en libertad cuando en el año 2014, el régimen le quiso demostrar su buena voluntad a Obama, está sujeto a represión por el Departamento de Seguridad del Estado (DSE) provincial, por sus antiguos nexos con los opositores de su natal provincia, Holguín.

Relató que desde su salida de prisión ha sido constantemente hostigado por la policía política, lo que hizo que abandonara su provincia y se fuese a la capital.

Primero vivió con una hermana, pero pasado algún tiempo, ella le pidió que se marchara debido al asedio y la vigilancia policial en su casa.

Se trasladó a Güira de Melena, donde inició una relación sentimental. Desde mediados de 2015 vive allí con su pareja y la hija de ella. Gana el sustento familiar manejando un bici-taxi. Pero sigue hostigado por la policía.

Ha tenido que soportar amenazas, golpes, acoso y lo más difícil, estar condenado a la más extrema exclusión social, porque se niega a abandonar el país como refugiado político.

Refiere: “El 6 de enero, en horas de la mañana, fui detenido en la vía pública, mientras me trasladaba en el bici-taxi. Fui conducido a la unidad policial de la localidad. Dos oficiales del Departamento de la Seguridad del Estado (DSE) del municipio comenzaron a ofenderme y a instarme a que acabara de irme del país, porque aquí no había cabida para los gusanos. Después de varias horas de tenerme detenido sin causa, me impusieron una multa de 750 pesos por trabajar sin licencia”.

Según detalla Guerra Hastié, en menos de un mes le han impuesto más de 2 000 pesos.

Cuenta: ‘‘A fines de noviembre del pasado año, fui detenido y golpeado cuando regresaba de visitar a mi hermana, en Arroyo Naranjo. En esa ocasión, estaba en una parada del Reparto ‘Los Pinos,’ a la espera del ómnibus, cuando un agente uniformado de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) me pidió identificación y al mostrársela, llamó a una patrulla y acto seguido, me montaron a empujones y me llevaron para el Vivac de Calabazar, donde me tuvieron por tres días preso, sin causa alguna. Un oficial de la Seguridad del Estado que se identificó como Yoandris, un rato antes de ser liberado, me amenazó con meterme en prisión si me volvía a ver por la zona, pero cuando me liberaron, me pusieron una multa de 1 000 pesos por un delito de desorden publicó, algo que no cometí, por lo que protesté y no firmé’’.

Guerra Hastié en la actualidad no tiene vínculo con ninguna organización opositora, pero se encuentra en una compleja situación: el gobierno le niega el derecho a trabajar para mantener a su familia a causa de su pasado como opositor.

Advirtió Guerra Hastié: ‘‘Ellos continuarán asfixiándome, pero de mi país, nadie me bota’’.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Jorge Bello; móvil +53 53353648
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

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