Sociedad

Una empresa estatal por dentro

Pinar del Río, La Coloma, Dagoberto Martínez, (PD) Hace ya más de quince días del hundimiento de la embarcación “Abel Santamaría”, dedicada a la pesca de bonito y perteneciente a la Empresa Pesquera de Pinar del Río, donde once pescadores estuvieron a punto de perder sus vidas.

Ya comienzan a florecer los problemas dentro de la fuerza trabajadora de este establecimiento, cuando se realiza la reubicación de esta tripulación en otras áreas de trabajo, debido a que no tienen embarcaciones para el remplazo de las posibles pérdidas.

Se comenta entre los trabajadores que será despedido un grupo del personal contratado en el área fabril, aunque algunos ya llevan más de un año laborando con el fin de obtener una plaza fija. Pero todo parece indicar que estos puestos serán utilizados para los once pescadores que en estos momentos están sin pescar por falta de embarcación.

Y es ahí cuando surgirán las dificultades, ya que, a pesar de todas las pérdidas que sufrieron estos hombres, también se les sumará la de su salario como pescadores.

Desde ya están hablando de su inconformidad, porque plantean que no son responsables de los hechos que provocaron el accidente.

Según el capitán de la embarcación, Celestino Reyes Pozo, marinero de una vasta experiencia, y curtido por el agua salada, el hundimiento de la embarcación fue originado por una tabla del casco del barco que se soltó, debido a los largos períodos de trabajo sin darle el mantenimiento que cada cierto tiempo hay que realizar a todas estas embarcaciones de madera.

El barco llevaba más de cuarenta años en explotación.

Hasta ahora, la dirección de la Empresa no ha desmentido los comentarios de los pescadores con relación a la falta de mantenimiento de la flota de embarcaciones y la escasez de piezas de repuesto, la cual cada día se hace más crítica.

La Empresa tiene un astillero -de los más modernos del país-, que en sus inicios se dedicaba a la construcción de embarcaciones de plástico, e incluso los “famosos” botes, los cuales daban un buen resultado a la entidad. También fabricaban embarcaciones muy funcionales y con mucha más comodidad y protección para los marineros, a la hora de navegar. Pero luego de varios años, el astillero, de la noche a la mañana, dejó de producir.
comuni.red.comunitaria@gmail.com; Dagoberto Martínez; móvil: +53 048794454
*Red Cubana de Comunicadores Comunitarios

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