Política

Vulnerables e indefensos frente al totalitarismo

Cerro, la Habana, Rogelio Travieso, (PD) “Hay división de funciones, pero no hay división de poderes. El poder es uno, el del pueblo trabajador que se ejerce a través de la Asamblea Nacional y los organismos del Estado que de ella dependen”, expresó Fidel Castro, en su condición de 1er Secretario del Partido Comunista de Cuba (PCC) y presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en 1975
en Villa Clara, en su discurso por el XXII aniversario del asalto al Cuartel Moncada.

En aquella ocasión afirmó: “El partido es el más formidable instrumento de la Revolución, es lo que le da solidez y continuidad histórica a la Revolución. Revolución que no es de nadie en particular. Revolución que no depende de ningún hombre, ni de hombres, Revolución que depende del pueblo”.

Cuba es un país sujeto al mandato de un partido único. El Estado, Gobierno, la Asamblea Nacional, las entidades administrativas y las organizaciones de masas y sociales, son ejecutoras de ese mandato.

Ese acatamiento, se puede constatar en el órgano al que califican como representante del pueblo trabajador, el parlamento, donde las votaciones siempre son unánimes.

Los legisladores cubanos, disciplinadamente, bajo la dirección del partido único y las máximas instancias del Estado y Gobierno, rechazaron las prácticas democráticas que habían existido desde la instauración de la República.

El profesor Juan Vega, al referirse al artículo # 3 de la Constitución, señaló: “La obra determinante en la teoría de la división de poderes fue la de Montesquieu, quien elaboro la tesis de la existencia de poderes estatales autónomos que debían ser, el Poder legislativo, el Poder ejecutivo, y el Poder judicial.´´

Montesquieu mantuvo que la garantía de la libertad se hallaba no solo en la existencia de esos tres poderes, sino también en que los encarnaran sujetos diferentes.

Prosigo la exposición de parte de lo expresado por el Profesor Juan Vega: “Esta división de poderes ha sido siempre una falacia…En el Estado, en cualquier Estado, existe realmente un solo poder, que es en el caso de la República de Cuba, el poder del pueblo trabajador”.

En un trabajo que escribí para esta página hace unas semanas, titulado ‘Para los medios oficialistas muy poco representamos’, advertí: “Seria más provechoso que tuvieran en cuenta que la mayoría de quienes reciben las noticias son personas normales y no acéfalos”.

Las generaciones de cubanos nacidos después del triunfo de la revolución se enfrascaron en la formación de un hombre nuevo con mentalidad anti capitalista. En cincuenta y ocho años, esos cubanos fueron adoctrinados para que adquirieran la conciencia de que los gobiernos norteamericanos eran enemigos de Cuba y la revolución.

El actual presidente norteamericano, Donald Trump, desde que estaba en la campaña electoral, por sus características ha generado en el mundo un ambiente polémico respecto a los Estados Unidos. y el mundo.

Como cubano, quiero hacer algunas preguntas a la izquierda carnívora, a los gobernantes de algunos países del ALBA, y también las extiendo, al universo de devotos simpatizantes del régimen castrista.

¿Qué pasaría con Trump si en Estados Unidos no existiera la división de poderes?

¿Qué pudiera suceder si el Partido Republicano fuera la fuerza dirigente superior de la sociedad norteamericana?

¿Qué situación pudiera crearse si Donald Trump ejerciera, a la vez que la presidencia del país, la presidencia del Partido Republicano, mayoritario en el Congreso?

¿Qué hubiera sido de la economía estadounidense si los norteamericanos fueran bloqueados por el gobierno y no pudieran acumular riquezas?

En los Estados Unidos existe una Constitución que tiene más de doscientos años y un sistema republicano de gobierno que garantiza principios básicos, de los que se desprenden mecanismos que garantizan límites al poder.

Hace algunos días, el presidente Trump firmó una orden ejecutiva por la que prohibió la entrada a Estados Unidos de inmigrantes procedentes de siete países musulmanes. La fiscalía del estado de Nueva York se unió a la demanda presentada en un tribunal federal en contra de la orden ejecutiva del mandatario. Hay otros que impugnaron esa orden también.

En días pasados, la jueza federal Ann M. Donell, de Nueva York, bloqueó parte de la orden ejecutiva presidencial.

Durante la toma de posesión del presidente Trump y después, hubo manifestaciones a favor y en contra del presidente.

En Estados Unidos, ni el presidente ni el partido de mayoría en el Congreso pueden actuar como dueños de la nación.

En cincuenta y ocho años, donde los cubanos de a pie, sufren condenados a la miseria, ¿qué fiscal ha emprendido un proceso contra algunos hijos de papá que lucran como ricos en yates, en espacios internacionales consagrados para millonarios?

¿Qué juez de instrucción investigó los hundimientos de los barcos XX Aniversario, en Matanzas, y el del remolcador 13 de marzo, en la bahía de la Habana?

¿Por qué no fue respetado el supuesto poder del pueblo trabajador cuando este se manifestó contrario a la pena capital dictada contra los encartados en la causa # 1 de 1989?

¿Por qué ningún juez intercedió contra la sentencia de ejecución de los tres jóvenes negros que intentaron secuestrar la lanchita de Regla en 2003?

¿Dónde radica la falacia? ¿En Montesquieu o en el PCC y en quiénes redactaron la Constitución excluyente que rige en Cuba desde 1976?

Curiosamente, ese hombre nuevo bien adoctrinado, hoy huye del supuesto sistema del bien y se refugia en el sistema del mal. No le quedan más opciones. El totalitarismo nos hizo vulnerables e indefensos.
rogeliot@nauta.cu; Rogelio Travieso; Móvil 538 59142
*Partido Liberales de Cuba

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