Política

¡Y son como el Che!

Lawton, La Habana, Juan González, (PD) Procaces, vulgares, abusadores y en esencia, “frías y eficientes máquinas de abusar”. Digo abusar y no matar, porque solo matarán cuando reciban la orden criminal de hacerlo y no me consta que en este momento y en el caso de las mujeres contra quienes abusan, haya llegado. Por acá se deduce y existe el consenso de que en el caso de Laura Inés Pollán Toledo, recibieron y cumplieron tal orden. Pero esto no es más que un consenso compartido.

Por las categorías etarias entre ellos, se percibe que crecieron repitiendo cada mañana “…seremos como el Che”. Ciertamente, ya lo lograron: Pedantes, abusadores, cobardes, pesados y egóticos es probable que entre ellos haya hasta algún asmático.

Cuando alguien cumple con un deber que le honra y enaltece, no se oculta la identidad. En el caso de los sujetos a que se hace referencia, dan un nombre supuesto y ocultan su verdadera identidad. Son o dicen ser oficiales de menor graduación en la policía Seguridad del Estado, (DSE). Como represores asalariados al servicio de un régimen militar totalitario, se sienten habilitados para abusar y violar los derechos de cualquier ciudadano, sean estos hombres, mujeres, niños o lo que fuere.

Cierto es, que aunque son despreciados por la mayoría de la población, son también temidos por esta. Razones sobran que fundamentan el miedo inducido al pueblo por el régimen al que sirven como sicarios en estos menesteres. Digo sicarios, porque cualquier oficial al servicio de la ley a lo largo y ancho del mundo, respeta la ley y la institucionalidad que esta representa. Un sicario, por su parte, se atiene a la orden recibida y nada más. Este es precisamente el caso que nos ocupa.

Recientemente, desde la televisión oficial, la vocera oficialista Cristina Escobar habló sobre que el imperialismo (los Estados Unidos) intervendría para afirmar Internet libre para todos los cubanos. Pareció obviar que Internet en nuestro tiempo es un derecho humano reconocido como tal por la Organización de Naciones Unidas (ONU).

Si de acuerdo con sus afirmaciones, Internet libre, la libertad de información, expresión, etc., van contra la revolución a la que sirve, entonces, de ser así, lo mejor sería desembarazarnos cuanto antes de tan perniciosa carga, llámese revolución, retrolución, cerdolución o lo que fuere. Se trata de que ir contra la libertad en cualquiera de sus manifestaciones o variantes, es ir contra la naturaleza humana y sus más preciados atributos.

Solo personas con tales atributos de procacidad, vulgaridad e irrespeto por los semejantes, como estos asalariados que ya consiguieron ser como el Che e incluso superarlo, asumirían el sucio desempeño que asumen y desarrollan contra Cuba y contra el pueblo cubano. Ellos son los represores asalariados que sostienen contra la voluntad mayoritaria del pueblo, al clan dinástico Castro y a su régimen militar totalitario. Entonces, que el mundo les conozca tal y como son.
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González

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